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                                   The Whole World Was Watching
: Recordando Chicago '68


 >NANCY KURSHAN


INTRODUCCIÓN: El Filtro de Chicago

Esta extraordinaria pieza, extraordinaria historia hermosamente contada por una protagonista central, merece alguna palabra previa. 

En agosto de 1968, al final del mandato de Lyndon Johnson y en plena guerra de Vietnam, se realizó en Chicago la Convención del Partido Demócrata para elegir su candidato a presidente, salió H. Humphrey, belicista, frente al pacifista E.McCarthy, Boby Kennedy había sido asesinado dos meses antes, y en noviembre los demócratas perdieron, ganó Nixon. La celebración de la Convención fue usada por una multitud de militantes anti-guerra para realizar una enorme concentración de miles de manifestantes, pero la policía y el ejercito movilizó huestes similares, 300 patrulleros en recorridas, 1500 custodios en el local de la convención incluyendo francotiradores, 1000 agentes del FBI e inteligencia, 5000 guardias de refuerzo y otros 5000 acuartelados,  más 5000 militares enviados por LBJ, "Nunca antes tantos tuvieron tanto miedo de tan pocos", escribió un columnista.

La "Fiesta de la Vida" convocada en el Parque Lincoln era un festival de rock, con acampada, muestra artística, etc. junto con la protesta pacífica ante la Convención en el Anfiteatro Internacional de Chicago. Los Yippies presentaron un cerdo Pigasus El Inmortal como su candidato a presidente. Las manifestaciones fueron salvajemente reprimidas.

Johnson no quiso seguirla en plena campaña electoral, pero luego el gobierno de Nixon inició un procesamiento por "conspiración" contra 8 activistas inicialmente conocidos como "los 8 de Chicago" que inmediatamente pasaron a ser "los 7 de Chicago" cuando separaron al negro para juzgarlo aparte. Hubo varias condenas pero en segunda instancia todos los cargos fueron revocados, al cabo de los años (pero el negro la cárcel se la comió).

Todos estos hechos tuvieron repercusión en la cultura popular, la canción Peace Fog de The Doors habla de "sangre en las calles de Chicago", y otras. Pero mencionaremos una manifestación artística en particular: la película Medium Cool de Haskell Wexler, 1969. Es tema aparte pero vale la pena.

Wexler fue un excepcional director de fotografía que trabajó con los mejores directores, en películas como Amérca América, Quién le teme a Virginia Wolf, Al calor de la noche, Atrapado sin salida, La conversación, Esta tierra es mi tierra, etc etc, la lista es enorme, murió en el 2015 a los 93, filmó su última en 2011. Medium Cool es su primer trabajo como director, después seguiría con un documental sobre la tortura en Brasil bajo la dictadura, y otras. No solo filmaba, colaboró en la organización sindical de los trabajadores de los estudios de cine, y otras causas, el FBI tenía un archivo de 500 paginas.

Medium Cool es una película extraordinaria, ejemplo de Cinema Verité, combina escenas documentales de la realidad con escenas de ficción, personajes de ficción metidos en escenas reales, personajes reales en escenas ficcionadas. Muestra escenas reales directas de la violenta represión, desde adentro, y escenas reales de la Convención demócrata como aquella "¡Invitamos a subir al estrado al alcalde de la ciudad de Chicago!" "La delegación de California tiene una pregunta para el señor alcalde, ¿puede detener la masacre que ocurre ante estas mismas puertas?" Superpone esta historia real con la historia de ficción de un fotógrafo reportero profesional y su relación con su novia. En una discusión sobre la ética de la profesión ella le plantea el caso del documental italiano Mondo Cane (mundo perro) en que aparecen todo tipo de horrores, una escena en que unas tortugas afectadas por la radiación de pruebas nucleares se desorientaban y en vez de ir hacia el mar iban tierra adentro, y morirían. "¿Y esos fotógrafos no las ayudaron para no morir?" "¡Y yo que sé, eran fotógrafos italianos!"

El titulo "medio frío" alude a la teoría de Marshall McLuhan (La galaxia Guttemberg, El medio es el mensaje) que distingue entre los medios de comunicación "fríos" de poca información que hacen participar al espectador o lector, y los "calientes" que dan mucha información y lo dejan en un lugar pasivo, lo "atontan". Implícitamente y en un juego de palabras Wexler polemiza con McLuhan proyectando sobre su personaje de ficción, que vino a filmar fríamente los hechos y termina involucrado en caliente, el drama ético del fotógrafo reportero. Para el espectador será como vos decís, para el fotógrafo no.

La película termina con una escena de represión en Lincoln Park y los manifestantes cantando The whole world is watching, el mundo entero está mirando. Sí, pero para que el mundo mirase, alguno mostró la mirada.

Y ahora la palabra de la autora, esta joven mujer de 75 años.


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EN EL 35º ANIVERSARIO de la sentencia en el Chicago Conspiracy Trial (febrero de 2005), un reportero de televisión pública me entrevistó para una pieza retrospectiva sobre el Chicago 68. Cuando él y su cámara entraron en mi casa, bromeó: "Acabo de entrevistarme con. Richard Schultz (Fiscal Auxiliar). Insiste en que viniste a Chicago para derrocar al gobierno estadounidense. Sabe que suena tonto, pero eso es lo que cree hasta el día de hoy." Sin perder un segundo repliqué:

"No suena tonto en absoluto. Eso fue, de hecho, lo que queríamos hacer".

Y en retrospectiva, parece incluso más convincente hoy en día que en el momento. ¿Quién no querría derrocar a un gobierno que estaba en el proceso de asesinar de 2 a 3 millones de vietnamitas y 60,000 soldados estadounidenses? ¿Quién no querría derrocar a un gobierno que había lanzado una campaña conjunta del FBI y la policía para destruir el Movimiento Negro de Liberación, que resultó en decenas de revolucionarios negros muertos y muchos otros encarcelados de por vida?

Para comprender esos eventos y lo que nos motivó, se debe saber algo acerca de los tiempos extraordinarios que los precedieron. En 1967, los Estados Unidos atacaron al pueblo vietnamita desde el aire en lo que se llamó Operación Rolling Thunder [Operac ión Trueno]. En respuesta, los vietnamitas continuaron derribando aviones estadounidenses con artillería antiaérea. De hecho, fue durante la Operación Rolling Thunder que John McCain fue derribado sobre Vietnam del Norte. [Senador republicano del ala de extrema derecha. Murió el 25 de agosto, luego de ser publicada está nota].

Nuestro pequeño círculo de amigos de Nueva York, los Yippies, se había unido en torno a la manifestación contra la guerra de octubre de 196, donde primero levitamos el Pentágono con éxito. Es decir, rodeamos el edificio y con tambores, incienso y conjuros lo hicimos subir, permitiendo que los espíritus malignos huyeran. Mi amigo Abbie Hoffman, uno de los Yippies originales, se quejaría más tarde de que solo logramos levantarlo tres metros del suelo. La levitación fue seguida por alrededor de 1000 detenciones de personas que intentaban un cerco. Fue la primera desobediencia civil masiva de la época. También fue la primera vez que fui arrestada, pero lejos de ser la última.

[YIPY, Youth International Party, EEUU 1967. variante "hippie", en vez de actitud pasiva y de autoexclusión en comunidades rutales formaron un partido político antiautoritario, pro libertad de expresión y antimilitarista, convocando al cambio social. Su eslogan "do it" da su posición de buscar cambios a través de acciones concretas]

Nos unimos para cercar el Pentágono en particular, pero como respuesta en general a todo lo que sucedía a nuestro alrededor. Para entonces, ya habíamos estado marchando, demostrando y participando en programas de enseñanza, y sentimos que nuestros esfuerzos caían en saco roto.

La víspera de Año Nuevo 1967, mientras estábamos sentados alrededor de este pequeño círculo de amigos, decidimos formar el Parido Internacional de la Juventud (conocido familiarmente como Yippie !!) para planear un Festival de la Vida en contraste con el Festival de la Muerte del Partido Demócrata, que tendría lugar en Chicago en agosto. Imaginábamos una gran extravagancia de paz de músicos, poetas, actores y artistas de todo tipo que se desarrollaría a la sombra del partido que libraba la guerra de Vietnam.

¿Quiénes fueron los actores en ese elenco de personajes en esa fatídica Noche Vieja?

- Mi novio Jerry Rubin, hijo de un teamster, de Cincinnati Ohio, donde había sido un periodista que viajó a Cuba después de la revolución de 1959 y regresó a los Estados Unidos transformado en un agitador político a tiempo completo. Fue un líder clave del Comité del Día de Vietnam de Berkeley, California, que trató de bloquear los trenes de tropas, organizó enormes reuniones de profesores y organizó a miles de personas a marchar varias veces en la Base del Ejército de Oakland.

- Abbie Hoffman había estudiado con Abraham Maslow [psicólogo estadounidense creador de la "psicología humanista"] y tenía una Maestría en Psicología. Activo en el movimiento por los derechos civiles, fundó Liberty House, una oportunidad para que los pobres del sur vendieran sus artesanías. Abbie era increíblemente cómico, encantadora inteligente con conexiones con un mundo de artistas, poetas y músicos.

- Anita Hoffman tenía una Maestría en Psicología. Se involucró políticamente cuando conoció a Abbie y se casaron en Central Park en una boda hippie. Más tarde publicó varios libros, incluido un relato ficticio de sus primeros días juntos.

- Paul Krassner era un comediante en el espíritu de Lenny Bruce. Era un satírico irreverente y obsceno, y el fundador y editor de la revista The Realist . Un hecho poco conocido es que desde el principio también estuvo involucrado en los intentos de establecer redes que ayudarían a las mujeres a conseguir abortos seguros, aunque ilegales.

- Nancy Kurshan, esa soy yo, había estado involucrada con organizaciones antinucleares, de derechos civiles del norte y Estudiantes por una sociedad democrática (SDS). Yo era una estudiante graduada en psicología en Berkeley cuando conocí a Jerry Rubin. Nos mudamos juntos y luego a Nueva York para ayudar a organizar la manifestación del Pentágono.

Otros estuvieron allí también:

Phil Ochs, que fue uno de los cantantes folk más conocidos de la época. Adicto a los medios y muchas de sus canciones reflejaban eventos reales. Sus canciones tenían un amplio rango emocional e incluían temas candentes contra la guerra como "I ain`t marching any more " e historias sobre la lucha por los derechos civiles como " Too Many Martyrs ". Estaban llenos de ira, amor y letras exquisitas. En cada protesta política, Phil era la guitarra.

Los yippies no llevaban carné. Éramos una agrupación orgullosa cuyos límites eran muy borrosos. Cualquiera podría declararse a sí mismo como yippie. Para bien o para mal. Pero eso fue parte de la belleza.

1968 resultó ser una montaña rusa de un año. Y nuestros nervios se elevaron y cayeron junto con los eventos.

El 30 de enero de 1968, los vietnamitas marcaron su Año Nuevo lunar al lanzar un levantamiento popular enorme y completamente nuevo en Vietnam del Sur, conocido como ofensiva Tet. El mundo entero estaba asombrado por su capacidad de movilizar a toda su nación justo debajo de las narices del ejército estadounidense. Un pequeño país desafiando a Goliat, la fuerza militar más poderosa del mundo. Estábamos listos para hacer nuestra parte también.

Con la agitación en el país y en el extranjero, los demócratas tenían poco que ofrecer. En abril, LBJ sorprendió a la nación al anunciar repentinamente ante una audiencia televisiva nacional que "no buscaré ni aceptaré la nominación de mi partido como presidente". Insistió en que su decisión era "completamente irrevocable" frente a una "división en la casa estadounidense".

Johnson había ganado por un alud en el '64 [60/40 frente al republicano ultrarreaccionario Barry Goldwater], pero su índice de aprobación ahora rondaba al 36% y su manejo de la guerra estaba aún más en la cuneta. Estaba claro que encima no exactamente en su propio cohete sino en el de Vietnam. Si hubiera prestado atención al movimiento contra la guerra podría haber tenido los recursos para construir su Gran Sociedad y bien podría haber pasado a la historia como uno de los más grandes presidentes estadounidenses: un pacificador y un reformador.

Estábamos decepcionados por el anuncio de LBJ de retirarse porque se había convertido en un excelente blanco. Oye, oye, LBJ, ¿cuántos niños mataste hoy? Así  sonaba nuestro canto más popular. Sin él, ¿cómo sería nuestra protesta? Además, tuvimos al carismático Bobby Kennedy en la carrera. Sentimos que se nos quitaban el viento y estábamos seguros de perder el impulso. Estábamos casi listos para unirnos a LBJ... y abandonar la lucha.

Entonces la agitación se intensificó. El 4 de abril, el Rey de la Paz, el Dr. Martin Luther King, fue asesinado en Memphis y los centros urbanos de todo Estados Unidos se incendiaron. Ya había habido rebeliones importantes en Detroit, Newark, Los Ángeles y Cleveland. Fue en ese momento que el "proyecto de ley Rap Brown" se convirtió en ley. Rap Brown era el líder ardiente del Comité Coordinador No Violento Estudiantil, una organización de Derechos Civiles que se estaba volviendo más militante en respuesta a los tiempos. Ahora era un "crimen" cruzar fronteras estatales con la intención de "provocar disturbios".

En mayo, los estudiantes franceses desencadenaron una huelga nacional de estudiantes y trabajadores. En la Ciudad de México, una gran protesta terminó con el asesinato por la policía de probablemente cientos de estudiantes desarmados. El mundo estaba en crisis y parecía que la gente se resistía en todas partes.

En respuesta a la rebelión negra en Chicago que siguió al asesinato de King, el alcalde Daley había emitido ese mismo año su famosa orden de "disparar a matar, mutilar o mutilar" y esas palabras fueron reiteradas una y otra vez en los meses previos a la Convención. Luego se anunció que 6000 miembros de la Guardia Nacional y 7500 miembros del Ejército de los Estados Unidos estarían allí también. El Comandante de la Guardia advirtió que sus hombres "dispararían a matar". . . si no había otra manera de evitar que se cometa un delito grave. Las tropas llevaría perdigones de calibre 30. Este tipo de munición está hecha para matar. Aquellos de nosotros que no planeábamos cometer delitos no nos sentimos consolados por esas palabras. Otra buena razón para quedarse en casa.

Luego vino otro shock. El asesinato de Bobby Kennedy tuvo implicaciones contradictorias para nuestro trabajo. Una vez más, parecía que el Partido Demócrata tenía pocas esperanzas. Por lo tanto, muchas personas podrían volver a considerar venir a Chicago para protestar. Pero su asesinato también contribuyó al clima de miedo y, comprensiblemente, asustó a muchas de las personas anti-guerra.

Además, habíamos estado negociando durante meses un permiso para dormir en el parque. Sabíamos que los jóvenes llegarían de todo el país sin dinero ni recursos y necesitarían un lugar donde quedarse. La ciudad se demoró en eso. Los Chicago Yippies nos alentaron a seguir negociando y nos aseguraron que obtendríamos los permisos al final. Estaban equivocados. El alcalde Richard Daley se negó a emitir ningún permiso para dormir en Lincoln Park y esperó hasta el último momento para informarnos.

Las razones para quedarse en casa se acumulaban. Mucha gente de movimiento comenzó a decir que era una locura ir a Chicago. Eugene McCarthy, el candidato por la paz, advirtió a la gente que no fuese. Incluso nuestra frágil cábala Yippie se estaba fracturando. Los amigos de Chicago Seed, un periódico alternativo, eran nuestros aliados yippies en Chicago, pero temían las consecuencias. Dijeron, razonablemente, que tendrían que vivir con las secuelas de la represión que Daley lanzaría sobre los lugareños después de que el resto de nosotros nos fuéramos a casa. Hasta el final, estábamos divididos acerca de si se nos permitiría dormir en el parque. Con o sin permisos, pensamos que si éramos suficientes los que llegásemos a Chicago, la ciudad cedería, prefiriéndonos dormir en el parque, en lugar de ser empujados a las calles y causar una gran confrontación. Al menos, cada uno de nosotros pensó eso alguna vez. Y en otras ocasiones, pensamos que podríamos morir en Chicago.

Esas fueron solo algunas de las influencias que estaban alimentando nuestra ira y compromiso.

Entonces, ¿cuál era nuestra intención original para la Convención Demócrata del 68? Sé cuáles fueron mis esperanzas y también las de Jerry porque durante esos años vencimos con el mismo corazón, al menos políticamente. El día de Año Nuevo planeamos organizar un Festival de la vida extravagante. Sí, un Festival de la Vida sería bueno.

Sí, un Festival de la Vida sería genial. Pero si eso no fuera posible, una confrontación en una escala que atraería la atención de todo el mundo también sería grandiosa. Si no podría ser un Festival de la Vida, que así sea. Pero déjalo ser. Si la confrontación se volvía física, también estaba bien. Cualquier rastro de pensamiento pacifista estaba desapareciendo. Después de todo, estaban lloviendo terror y violencia en toda la nación vietnamita, y luego en toda Indochina. Hubo una intensa represión en el Movimiento de Liberación Negro. Malcolm X y Martin Luther King habían sido asesinados. Otros habían sido arrestados, golpeados, asesinados.

Estoy seguro de que miles de yippies y otras personas en contra de la guerra se asustaron. De los artistas programados de Festival of Life, al final vinieron realmente a Chicago sólo Phil Ochs y el MC5 (Motor City 5), una banda fuera del área de Ann Arbor / Detroit asociada con los White Panthers. Se rumoreaba que Country Joe y The Fish aparecerían, pero que Joe había sido amenazado por un policía de Chicago en un ascensor y salieron de la ciudad lo antes posible. Los músicos eran especialmente reacios a llevar todo su equipo caro a una escena tan dudosa.

Pero nuestro pequeño círculo de amigos sabía que todos teníamos que ir pase lo que pase. De lo contrario, estaríamos consintiendo en la implementación de un estado policial. Hubiera sido un pacto de hecho y no estábamos dispuestos a aceptar ese tipo de derrota.

Jerryescribióen ¡Hazlo! (Do it!):

" Aunque soy un estadounidense blanco de clase media que disfruta de una buena comida y el lujo de la comodidad, comparto los sentimientos de los extremistas revolucionarios. Mi país había embrutecido a la raza roja y a la raza negra y ahora estábamos lanzando bombas sobre personas marrones y amarillas. Sentí que mi posición era moralmente correcta. Todo lo que cualquiera de nosotros podría hacer para detener el genocidio estaba bien. Como un niño de América, me habían enseñado que los buenos alemanes que no hicieron nada para detener a Hitler también fueron moralmente responsables de sus crímenes. Sentí enfado por la brecha entre nuestros ideales y la fría realidad de nuestro sistema de poder ".

Esos fueron mis sentimientos exactamente. Todavía lo son.

En los primeros días de la Convención, unos mil incondicionales llegaron a Lincoln Park. La experiencia personal dejó mucho que desear. No estoy hablando aquí de la presencia policial. Aún no. Aunque todos los Yippies hardcore estábamos allí, no estábamos hablando el uno con el otro. Jerry y Abbie habían estado peleándose por un tiempo, y aunque puedo recordar la mayoría de los argumentos políticos al cabo de los años, no puedo reconstruir por lo que estuvieron peleando. A través de sus años de colaboración, a menudo eran ferozmente competitivos entre sí. Jerry siempre se sintió inferior a Abbie. No era tan gracioso ni tan inteligente. No fue un escritor tan bueno ni tan buen orador. No era tan encantador. Y siempre se sintió desatendido por Abbie. Estaba obsesionado con su aprobación. Abbie, por su parte, era extremadamente individualista, casi era su esencia. Inadvertidamente desviaría o excluiría a Jerry. Entonces hubo alejamientos y reencuentros constantes. Este período fue uno de distanciamiento.

Cuando Jerry y Abbie estaban distanciados, también lo estàbamos Anita y yo. En aquellos días, "estábamos al lado de nuestros hombres". La liberación de las mujeres apenas comenzaba a invadir mi conciencia. Pasaría más de un año antes de que Robin Morgan desatara su " Adiós a todo eso " , declarando su ruptura con la izquierda dominada por los varones, incluyendo, por supuesto, los Yippies. En ella gritaba: "¡Liberen a Anita Hoffman! ¡a Nancy Kurshan! ¡a Gumbo!" Y aunque no estaba presa, con toda justicia se incluyó a sí misma : "¡Liberen a Robin Morgan! ". Pero eso fue 5 meses después, en agosto de 1968 nos pusimos en fila con nuestros hombres.

Otros Yippies fueron arrastrados a la pelea también. No importaba lo duro que la gente tratara de permanecer neutral, por lo general, Stew, Judy y Phil eran los amigos de Jerry con Krassner al lado de Abbie. Si hubiera sido diferente, toda la experiencia personal habría sido mucho mejor. Pero éramos un grupo fracturado.

Además, había policías por todos lados. No solo en uniforme sino también encubierto. Donde sea que fuéramos nos seguían colas, policías cuyo trabajo era quedarse pegarse nosotros como engrudo. Hicieron poco intento de camuflar su tarea. Nos siguieron mientras caminábamos por la calle. Nos siguieron a los restaurantes. Entramos en un café de Lincoln Park y tres policías se sentaron en el mostrador. Los esperamos para que ordenen, y cuando llegaron sus comidas, nos levantamos y salimos. También se levantaron y se marcharon, dejando toda su comida, sin comer. Obtuvimos un poco de satisfacción al arruinar su almuerzo.

Un motociclista alto, corpulento y de cabello oscuro se nos presentó poco después de que llegamos a Lincoln Park. Dijo que sabía que Jerry sería un objetivo y que estaba ofreciendo sus servicios como guardaespaldas. Por qué no, pensamos. De hecho, éramos un grupo bastante abierto, ya que no creíamos que tuviéramos nada que ocultar. Dijimos más o menos lo que creíamos y lo que queríamos hacer. De todos modos, nunca se nos ocurrió que él era un policía. ¿Qué sentido tendría eso? Ya teníamos policías que nos seguían a todos lados. Más tarde nos enteramos, ya que a pesar de que éramos admiradores del Che Guevara, todavía éramos ingenuos de muchas maneras.

Del 25 al 27 de agosto, Lincoln Park tuvo un paisaje a la luz del día y otro de noche. Durante el día, el clima era caluroso y húmedo, típico verano de Chicago. Llevaba un vestido corto y dos coletas largas para mantenerme fresca. El parque estaba lleno de miles de personas haciendo sus propias cosas. Algunos estaban practicando una actividad grupal que los jóvenes japoneses usaban cuando C enfrentaban con fuerzas beligerantes de la policía. Se trataba de filas de personas, varias líneas de profundidad, con los brazos unidos, avanzando juntos y gritando "Washoi". Nuestro amigo Wolfe Lowenthal estaba enseñando a la gente el tai chi. Jeff Shero, más tarde conocido como Jeff Nightbyrd, el editor de The Rat, uno de los periódicos clandestinos de Nueva York, estaba publicando un diario. Murallas la revista estaba produciendo carteles de pared, periódicos que daban información sobre lo que estaba sucediendo y se pegaban en las paredes de la ciudad.

Decenas de activistas de Students for a Democratic Society (SDS) también estuvieron allí. Nos habían criticado (a los Yippies) por varias razones: demasiado frívolos, no organizados realmente a nivel local, etc., pero ahora eran participantes plenos, incluso líderes, ya que la situación había cambiado. Se desilusionaron con la desobediencia civil estándar del movimiento pacifista y formaron pequeños grupos para participar en las recientemente populares "tácticas móviles" que surgían en todo el país. Nos alegramos de verlos allí. Parecían más preparados que nosotros para la situación real.

Había pequeños grupos de médicos con brazaletes blancos, llevando suministros de primeros auxilios, preparados. Fueron asociados con el Comité Médico de Derechos Humanos. Hubo observadores legales con sus brazaletes, abogados y estudiantes de derecho del Gremio Nacional de Abogados. Algunas personas estaban aprendiendo como monitorear las radios de la policía. Otros viajaban en bicicletas llevando noticias de un lugar a otro. Imagínese eso, ¡no había teléfonos celulares! La gente estaba leyendo, compartiendo comida, pasando el rato. Tanto los días como las noches eran de forma libre en la naturaleza. Si no pudieras "ir con la corriente", sería difícil.

Corrí con Jerry la mayor parte del tiempo, sin estar muy segura de qué hacer conmigo misma, moviéndome en momentos diferentes de la euforia al miedo al aburrimiento ocasional. No puedo recordar por qué decidí eliminar el THC, pero lo hice uno de esos días. Ya era suficientemente malo absorber cualquier "sustancia controlada" en una escena tan caótica, pero las cosas resultaron ser realmente horribles y me enfermé durante medio día más o menos. Las cosas propias de una vieja de 75 años: "¿pero en qué estaba pensando?" Pero, oye, tenía 24 años!!!

Aunque no se otorgó permiso para dormir, pensamos que teníamos un permiso para un concierto. Eso resultó ser irrelevante. Cuando el MC 5 comenzó a jugar, se produjo un conflicto con la policía en la plataforma, y ​​la actuación terminó en confusión cuando los policías cortaron la energía.

Conocidas figuras culturales que entendieron la importancia de este momento histórico estuvieron presentes. Celebridades como Norman Mailer, Jean Genet, Terry Southern y William Burroughs podrían ser vistos caminando, mezclándose con la multitud y compartiendo la ansiosa anticipación.

El martes 27, Bobby Seale, un líder nacional del Partido Pantera Negra, se dirigió a la multitud en Lincoln Park. No había sido un organizador de los eventos, pero fue un orador invitado. A pesar de toda la violencia potencial y la represión real que los Panthers habían estado experimentando, Bobby apareció, preparado para hablar. Por ejercer valientemente  su derecho a la libertad de expresión durante menos de una hora, fue acusado posteriormente de cargos de conspiración federal junto con otras 7 personas. Su aparición en el juicio de 1969/70 en Chicago 7 electrizaría al mundo, ya que luchó contra el juez racista y los fiscales en la sala del tribunal que lo ataron y amordazaron en un intento de forzarlo a guardar silencio.

También durante el día hubo varias incursiones políticas fuera del parque. Al comienzo de esa semana, el ejército ruso había entrado en Praga. En un teatro de solidaridad, marchamos hacia la embajada rusa con carteles que proclamaban la comunidad entre Checoslovaquia y "Czechago". 

También en el preludio de la semana, Dean Johnson, un joven nativo americano de 17 años, fue muerto durante un tiroteo en un robo a una tienda de alimentos. Había venido de fuera de la ciudad a reunirse con nosotros, y lo sentimos como nuestro. Entonces marchamos también por Dean Johnson. También fuimos a una estación de autobuses en Clark and Division en apoyo de la huelga de trabajadores negros de la Dirección de Tránsito de Chicago. Estábamos en Chicago debido a la guerra, pero claramente no éramos un movimiento de un solo tema. Nos preocupaba todo, a nivel local y global,

Déjenme ser perfectamente clara. Sí, nuestras intenciones fueron confrontar e bloquear. Sí, nuestras intenciones fueron derrocar. Pero lo que ocurrió en las calles y parques de Chicago fue una ASONADA POLICIAL y la responsabilidad de la violencia fue claramente suya, no nuestra.

Como escribió Norman Mailer en Miami y el Asedio de Chicago : "Niños, jóvenes y hombres de avanzada edad eran golpeados y gaseados, perseguidos y atropellados impulsados ​​por fuerzas de policías que habían explotado fuera, como rompe un hervor."

Fue por la noche que tuvo lugar el verdadero enfrentamiento, desde la noche del domingo 25 de agosto hasta el martes por la noche, el día 27. A medida que la noche comenzó a caer, la gente comenzó a construir barricadas con todo lo que pudimos encontrar: mesas de picnic, botes de basura, etc. Otras personas hicieron fogatas y se sentaron a su alrededor tocando tambores y otros instrumentos.

Había solo unos pocos miles de nosotros en Lincoln Park y nos sentíamos pequeños y débiles. Algunas personas querían tomar una posición y resistir a la policía si intentaban obligarnos a abandonar el parque. La mayoría de nosotros los Yippies en realidad no queríamos pelear por dormir en el parque, pero no saldríamos del parque hasta que la situación se resolviera de una manera u otra. Nos sentimos responsables de todas las personas que habían venido y nos quedaremos con ellos si era posible.

Como presagio de lo que vendría de noche, la primera sangre que fluyó fue la del Yippie Stew Albert. A plena luz del día del domingo 25 de agosto en medio de la multitud en Lincoln Park, Stew gritó. Nos volteamos, para ver que la sangre goteaba a través de su cabello rubio rizado y bajaba por su rostro. ¡Le habían abierto la cabeza! Él y Judy Gumbo se fueron a la sala de emergencias. Seis puntos y un par de horas más tarde regresaron.

Una vez que llegó el toque de queda a las 11 pm, la policía avanzó con fuerza hacia la multitud y comenzó a golpear a la gente desde atrás. Esa primera noche fue como si los policías pensaran que solo podían entrar y golpear a algunos de nosotros y terminar con esta patética reunión. Un buen golpe de cabeza y todo habría terminado. Si es así, subestimaron seriamente nuestra determinación.

Todo el tiempo que estuvimos en Chicago fue como esas horas frente al Pentágono el año anterior. Hubo momentos emocionantes. Nunca olvidaré la imagen de Allen Ginsberg con un círculo de gente a su alrededor, en medio de los gases lacrimógenos y los vehículos de la policía, sentado con las piernas cruzadas durante horas "omming" en tonos sonoros profundos, intentando crear calma y ahuyentar a los espíritus malignos.

Y hubo momentos de solo esperar, aburrirse. Y luego hubo tantos momentos en los que simplemente había que "ir con la corriente" porque no se tenía control de la situación. Había demasiados factores que no podían conocerse.

Y sin embargo, cada uno sentía que teníamos que estar allí. En el fondo de nuestras mentes había imágenes de las panteras y arrestos del Pentágono, la acción y el juicio de Oakland 7, los asesinatos de JFK, Malcolm X, Martin Luther King y Bobby Kennedy. Las rebeliones urbanas y las represalias policiales. Las Panteras Negras. Vietnam. Praga. Méjico. Francia. 

Éramos muy conscientes de la naturaleza violenta de la confrontación, pero nos sentimos parte de un movimiento mundial para el cambio, y estábamos dispuestos a arriesgar nuestras vidas por ese cambio.

El periodista del Washington Post Nicholas von Hoffman hizo un buen trabajo al capturar la escena nocturna de Chicago:

"El ataque comenzó con un coche de policía destrozando la barricada. Los muchachos tiraron todo lo que tuvieron previsto como posibles armas: rocas y botellas en su mayoría. Luego hubo un período de acción policial antes de la carga completa.

"Gritos y gritos en todo el área del campamento arbolado mientras los militantes experimentados gritaban "¡Caminen! ¡Caminen! Por las barbas de Cristo, no corran. Hay un dicho de los muchachos más experientes de que "las personas en pánico incitan a los policías a amotinarse".

"Los arroyos de gente corriendo salieron del bosque a través del área de césped, los estacionamientos hacia Clark Street. Luego, los policías salieron del bosque en búsqueda selectiva de fotógrafos de noticias. Las imágenes fueron evidencia incontestable en el tribunal. Se habían quitado sus insignias, sus placas con los nombres, incluso los parches de las unidades en sus hombros, para convertirse en una multitud de parejas con palos, idénticas e inidentificables.

"Está la escena en el Hospital Henrotin con editores que vienen a reclamar por sus heridos. Roy Fischer del Chicago Daily News, Hal Bruno de Newsweek. Los muchachos de la televisión que recibieron una paliza especial cuando esperaban en la antesala para describir lo que sucedió, y mirar con enojo a los policías que se paseaban con el aire de muchachones en la rutina de una noche".


Las noches se caracterizaron por una multitud de jóvenes que intentaban descubrir qué hacer, con violencia esporádica continua y gas lacrimógeno. Salimos del parque, junto con el gas lacrimógeno, y fuimos perseguidos por coches y policías a pie. ¿Quién podría haber imaginado que el gas lacrimógeno podría ser entregado de muchas maneras diferentes, desde camiones de saneamiento, dispositivos de lanzama, desde los recipientes normales. Probamos vaselina y pañuelos mojados para tratar con el gas. Grupos de jóvenes vagabundeaban por las calles, como consecuencia del bloqueo del tráfico. Toda el área estaba en caos. Había helicópteros volando cerca y en el suelo había policías con máscaras de gas que usaban las culatas de sus rifles como palos. Arrastrando. Persiguiendo. Golpeando.

Estuvimos en las calles hasta altas horas de la noche, una noche haciendo todo el camino hasta el centro de la ciudad, el Hilton, que era el centro del Partido Demócrata. El gas lacrimógeno nos siguió y, según los informes, entró al hotel, extendiendo su feo humo a los delegados alojados en el interior. Cada noche, cuando las cosas se calmaban en las primeras horas de la mañana, y estábamos agotados, volvíamos a nuestro apartamento de Lincoln Park y nos metimos en la cama para dormir algunas horas de sueño profundo y exhausto.

El mundo entero está mirando

El miércoles 28 de agosto tuvo la promesa de algo diferente. Después de todo, era fácil marginar a los Yippies. Solo un montón de desaliñados melenudos peludas que necesitaban una ducha. Pero este día fue organizado por el Comité Nacional de Movilización para Terminar la Guerra en Vietnam, más conocido como Mobe, y el Mobe era una respetable organización pacifista.

En realidad, esas distinciones fueron borrosas en todos lados, de nuestro lado y de parte de la policía. La dinámica que se había puesto en marcha en Lincoln Park con los policías y los yippies marcó la pauta durante toda la semana. Hubo una interacción durante los últimos días entre los yippies y el Mobe, entre Lincoln Park y Grant Park.

El Mobe fue el patrocinador del mitin ese día en el caparazón de Grant Park, pero ahora estábamos todos juntos en este barco. Cada yippie que había venido a Chicago ahora era parte del Mobe. Daley nos había dado un permiso para reunirnos pero no para marchar. 

He leído relatos de la marcha, pero no recuerdo un solo discurso. Fue difícil concentrarse y me sentí totalmente al margen, armándome de valor para enfrentar cualquier cosa que sucediera después. La policía totalmente armada llegaba en cuñas veloces, atropellando y empujando y golpeando a la gente desde atrás. Se sentía como si estuviéramos regalados, blancos fáciles. Esta vez tuvieron al organizador de Mobe, Rennie Davis, el "chico de América", con sangre cayemdo por su cara. De alguna manera el mitin continuó a pesar de los ataques, y luego tratamos de avanzar en columna, para dirigirnos hacia el anfiteatro donde se estaba llevando a cabo la Convención.

Pero Daley no tenía intención de dejarnos marchar y nos bloqueó para que no hubiera forma de moverse. La multitud se vio obligada a dispersarse y desparramarse fuera del parque y hacia Michigan Avenue y el Hotel Hilton donde todos los delegados estaban bebiendo y cenando. El Hilton estaba rodeado por una enorme falange de policías y militares. Pero la gente avanzaba y los policías nos golpeaban y arrojaban gases lacrimógenos a la multitud. Cuando la noche comenzó a caer, la multitud se espesó. La policía siguió golpeando y golpeando a personas, manifestantes y periodistas, e "inocentes" chicagueños por igual. La Batalla de Michigan Avenue comenzó. Pero la multitud parecía crecer, o al menos la gente se mantenía fuerte, cantando una y otra vez "The Whole World Is Watching". En ese momento, sabíamos que estábamos en las bambalinas del escenario mundial y era estimulante. Entonces este sí era después de todo el Festival de la Vida. Lo que había estado sucediendo durante días en Lincoln Park ahora se estaba repitiendo frente al Hilton; ¡solo que esta vez involucró a una franja más amplia de ciudadanos y TODO EL MUNDO ESTABA MIRANDO!

Después de un tiempo, Jerry y yo, junto con Stew, Judy y otros, salimos del Hotel Hilton y comenzamos a correr por el Loop, el centro de la ciudad de Chicago, bloqueando el tráfico y prendiendo fuego en botes de basura. Esa fue la acción más militante en la que me había involucrado. Cuando estábamos doblando la esquina debajo del tren Elevator, Jerry estaba rodeado de policías que lo arrastraron y lo arrestaron. No fue un arresto al azar. Fue un arresto dirigido a Jerry. Más tarde me dijo que lo trajeron a la estación donde fue confrontado por Bob Pierson, el motociclista guardaespaldas. Pierson se reveló a sí mismo como un policía encubierto, o un "pig", ya que así nos gustaba llamar a los policías, siempre recordándonos a nosotros mismos que estábamos difamando a los verdaderos cerdos. Esa no era la última vez que veríamos a Bob Pierson. Más tarde aparecería en el Comité de Actividades de la Cámara de Representantes y luego como testigo clave en el Chicago Conspiracy Trial. (Mucho que ver con la idea de que como no teníamos nada que ocultar, no teníamos nada que temer de un agente encubierto).

El periodista John Schultz informa que hubo 668 arrestos registrados esa semana. 52.6% de las personas eran de la Windy City (Chicago). El resto vino de 36 estados y cinco países. 550 nunca había sido arrestado antes. 75% tenían 25 años o menos.

Más tarde, nos enteramos de que dentro del Centro de Convenciones, el senador Abraham Ribicoff, senador de Connecticut, había condenado las "tácticas gestapo" en la calle. Y el Alcalde Daley había sido captado en cámara respondiendo, "Chupaverga judío bastardo, saca tu culo de Chicago".

El Informe Walker de The Chicago Corporation Counsel concluyó que, efectivamente, hubo una revuelta policial en Chicago esa semana, lo que sugiere que los policías se habían vuelto locos. Pero llamarlo un "disturbio policial" es un blanqueo de la situación y subestima los cálculos a sangre fría del sistema de este país. Es difícil imaginar que Richard Daley, el zar de disparar a matar y matar de Chicago, hubiera permitido tanta espontaneidad de sus oficiales. 

No, la Batalla por Chicago fue orquestada desde arriba. Las golpizas, los golpes y el gas fueron decisiones conscientes, por lo menos tan altas como la administración Daley. 

De hecho, más tarde supimos que había alrededor de mil agentes federales enviados a servicio en Chicago esa semana, incluidos el FBI y la inteligencia militar.

El problema fue que ELLOS nos subestimaron. Estábamos asustados pero a pesar de nuestros temores, persistimos. Es posible que hayan pensado en sus amenazas antes de que la Convención, nos disuadirían. Estaban equivocados. Es posible que hayan pensado que la primera ronda de gases lacrimógenos nos detendría. Estaban equivocados. Pueden haber pensado que la primera cabeza rajada nos detendría. Estaban equivocados. No dimos marcha atrás.

Fueron unos días increíbles y un deleite propio de yippie en el sentido de que siempre quisimos captar la atención de los medios, y en este caso lo hicimos. Los medios informaron la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad, porque se encontraron al final con los mismos garrotes y el mismo gas lacrimógeno que nosotros. Incluso reporteros tan respetables como Dan Rather fueron atacados por la policía. No fueron periodistas espectadores. ¡Por un momento parecía haber una prensa libre! Se cita a un periodista que dijo: "Todo esto me ha movido muy lejos, ahora puedo ver la parte trasera de mi cabeza".

El impacto a largo plazo de Chicago 68 ha sido muy debatido. Hay muchas capas para dicho  análisis y ese no es el tema aquí ahora. Pero no hay duda de que Chicago 68 se convirtió en un momento icónico en la historia de Estados Unidos.


Este artículo está tomado de las memorias de Nancy Kurshan, un trabajo en curso.

Fuente: Counterpunch,https://www.counterpunch.org/2018/08/17/the-whole-world-was-watching-chicago-68-revisited/
                            

http://n0estandificil.blogspot.com/2018/08/the-whole-world-was-watching-recordando.html

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        n° 502

31/08/2018

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