Uruguay: Balance de los balances y lo que le pasa a los demás
Una opinión personal

"...no es menos cierto, por poco que se recuerden las enseñanzas de la historia, que la cuestión del fascismo es actual, que hay que tomarla en consideración y tratarla de manera justa. En efecto, si historia tiene sentido, es porque puede servir de lección para el presente. Equivocarse en la actualidad, y ser incapaz de descubrir la realidad de un proceso eventual de fascistización no puede ser excusable en la medida que lo fuese alguna vez. El fascismo, como por lo demás los otros regímenes de excepción no son 'enfermedades' o 'accidentes'; no sólo les ocurren a los demás." Nicos Poulantzas. Fascismo y dictadura

Fui a buscar a este griego afrancesado (cuyo estructuralismo no comparto pero eso es otra cosa) para que me ayudase a entender el problema de si estamos o no estamos, mundo, continente y también país, aunque fuese ante una punta emergente de fascismo. Un problema que provoca una discusión, y una discusión sobre la discusión. Pero no es para tratarlo a la ligera, lo veremos luego. Una cosa tan solo.                  Dice un documento de la Federación Anarquista Uruguaya, FAU, "Balance de los resultados electorales y de todo lo que se ha dicho", que tomo nada más por ser uno entre muchos que plantean el tema de esa manera: "...se ha hablado del miedo al fascismo. Todo ello fue colocado como argumento para votar a Martínez, entre tantas otras cosas".        Apenas un ejemplo de cómo se aborda esta discusión, importaría más el para qué se usa un argumento que el problema real al que el mismo se refiere. Más el miedo al aprovechamiento no deseado del miedo al fascismo, que al fascismo, si es que es miedo. Una metodología inaceptable, pero tampoco para verlo ahora, lo planteo como escalón a lo que quiero llegar.         

 

                                                  

 

 Haití                                                                 Encubrimiento y responsabilidad

Una investigación independiente en que cobra hoy alta difusión internacional por lo escandaloso de los hechos, muestra que la ocupación militar de la ONU llamada "misión de paz" ha incluido durante más de una década numerosas violaciones sexuales de sus efectivos sobre la población, abandonando además los hijos que resultaron, conocidos en Haití como «petits minustahs».

Esta práctica de abuso sistemático es parte integral de la violación de la soberanía del país y la opresión racial que esta ocupación significó, continuando una invasión de EEUU, Francia y Canadá que derrocó un presidente legítimo, y continuación también de más de un siglo de intervenciones coloniales de EEUU en Haití. Un país que no estaba en guerra ni era amenaza para nadie, y cuyo pueblo sigue hasta hoy rebelándose contra este estatus colonial y la miseria a la que se lo condena. Como se sabe. las violaciones y todo tipo de abusos son conducta habitual de todos los ejércitos de ocupación desde el fondo de la historia.

Pero es muy significativo que Uruguay figure en el PRIMER LUGAR entre todos los países participantes, en violación, abuso y abandono. Varias decenas de casos, sistemáticamente y durante años. El precedente del Congo muestra que es un patrón de conducta habitual de las fuerzas armadas uruguayas, y las medidas institucionales de complicidad y encubrimiento también. Forma parte de una cultura de abuso y predación, como los numerosos casos violencia doméstica de los miembros de la corporación militar también aquí en casa. Que se suman a la impunidad que siguen teniendo por los peores crímenes.         

                           

                                                    

 

                                             UN PREMIO A LA TEORÍA DE LA DEPENDENCIA

Claudio Katz

[El autor presenta y resume su último libro (premiado) que tiene ENORME actualidad y pertinencia. Más oportuno imposible].

Muchas gracias a todos los amigos y compañeros que crearon y sostienen el Premio Libertador, con tanta tenacidad y esfuerzo. Gracias por su trabajo, por su convicción y por su tesón. Este premio sólo existe por esa voluntad y esa decisión. Y felicitaciones a los organizadores por valorar el pensamiento emancipador y las concepciones críticas. Por jerarquizar las investigaciones que clarifican las raíces de la injusticia y por ponderar los estudios que esclarecen cómo opera el neoliberalismo, el imperialismo y el capitalismo.
Por estas razones me enorgullece recibir este galardón, que es un reconocimiento al compromiso social de los investigadores, que toman partido por el bienestar de las mayorías populares. Muy pocos países e instituciones se atreven a impulsar premios de este tipo. Convocar, organizar y otorgar esta distinción es un acto de valentía y un desafío al aparato cultural, mediático y académico de las clases dominantes.
                  

 

                                                       

 

       

Con el golpe de estado de derecha en Bolivia casi completo, la junta está cazando a los últimos disidentes restantes

El día de mi entrevista programada con un periodista boliviano de izquierda, supe que había desaparecido. Todo opositor abierto de la junta militar es un objetivo y está sujeto a cargos de sedición.
Una brutal junta militar que tomó el poder del presidente electo democráticamente de Bolivia, Evo Morales, está reprimiendo violentamente un levantamiento liderado por la clase trabajadora indígena, y el país está cayendo rápidamente bajo su control.
Los soldados con uniforme militar merodean por las calles, imponiendo una serie de puntos de estrangulamiento alrededor del asiento del poder. Cualquier persona percibida como contraria al statu quo ahora está sujeta a ser arrestada por cargos de sedición o terrorismo. Periodistas disidentes y simpatizantes de Morales se han visto obligados a esconderse, saliendo de la casa solo cuando es necesario.
"Es una dictadura fascista, no hay forma de ocultarlo", dice Federico Koba, un periodista de izquierda que me pidió que no usara su nombre real por temor a ser arrestado. "Hay agentes paramilitares que recorren la ciudad tomando fotos y señalando quién es quién. ¿Quién es un líder, quién registra las protestas, quién registra la represión?          

 

                                                 

 

                                      Pisa y Paraisópolis: vitrinas de la guerra de clases sorda en Brasil

Mario Maestri 

"¡Ama, con fe y orgullo la tierra donde naciste, niño! ¡No verás ningún país como este! ¡Buena tierra! Nunca se ha negado a quienes la trabajan. El pan que mata el hambre, el techo que envuelve. ¡Quién con su sudor la fecunde y humedezca, verá su esfuerzo pagado, y será feliz, y se hará rico! ¡Niño!  No verás ningún país como este: ¡Imita la tierra en la que naciste!". Durante largos años, los niños brasileños se vieron obligados a aprender de memoria y a declamar la poesía "A Patria" en las escuelas públicas y privadas.


Ciento quince años después de que Olavo Bilac escribiera su oda a la Patria imaginada y disfrazada (solo 17 años después del final del trabajo esclavo), la encuesta mundial de Pisa - "Programa de Evaluación Internacional de Estudiantes" - acaba de registrar que casi el cincuenta por ciento de los estudiantes de secundaria brasileños que leen la poesía "La Patria" no entienden las consignas del más patriótico de los países.  Los resultados en matemáticas y ciencias fueron aún peores.
Estos jóvenes "analfabetos funcionales" son en su mayoría de familias populares.  Los hijos de los ricos logran resultados superiores, pero no brillantes, especialmente en relación con los llamados países avanzados.  Con algunas variaciones, los resultados medidos son cercanos a los obtenidos durante los gobiernos petista y anteriores.  No son puntos fuera de la curva.  Los evaluados ​​tienen entre quince y dieciséis años, preparándose para el mercado laboral, la mayoría, o la educación superior, la minoría.      

 

 

                                                       

 

          

 

 

 

 

                                    

 

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Selección de art. de prensa y crónicas de Fernando Moyano  

 n° 518

31/12/2019

Frida Khalo