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                                           Guerra "comercial" EEUU-China

Pasqualina Curcio
Análisis
11/2019
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No es una simple guerra comercial lo que estamos presenciando. Un nuevo orden económico mundial se está perfilando y otro mapa político del Mundo se está dibujando. La decadencia del imperialismo norteamericano es indetenible. Su principal arma de dominación, el dólar, ha sido duramente golpeada. En franca desventaja y heridos, los capitales estadounidenses rasguñan con aumentos de aranceles y amenazan con guerras e invasiones.

Donald Trump, vocero de turno de los grandes capitales, declaró la guerra comercial a China el 22 de marzo de 2018. Anunció aranceles de 10% y 25% del aluminio y del acero respectivamente. Eximió, no por casualidad, a sus principales socios comerciales: Canadá, México, Brasil, Argentina, La Unión Europea, Australia y Corea del Sur, no así a China, por el contrario, anunció que grabaría con US$ 50.000 millones en aranceles a 1.333 de sus productos y estableció restricciones a las inversiones provenientes de Pekín. Hoy, los aranceles a los bienes chinos ascienden a US$ 200.000 millones. El gigante asiático respondió haciendo lo propio y elevó los aranceles de los productos provenientes de EEUU. Amenazó además con una guerra de divisas al devaluar el yuan y ubicarlo por encima de 7 unidades por dólar.         

                                                

 

                                   

                                                    América Latina

                                         Los protagonistas de la disputa en América Latina

20/11/2019 | Claudio Katz

América Latina registra un abrupto cambio, al calor de grandes confrontaciones entre desposeídos y privilegiados. Esa disputa incluye revueltas populares y reacciones de los opresores. En un polo aflora la esperanza colectiva y en el otro el conservadurismo de las elites.

Las batallas se dirimen en las calles y en las urnas. Los poderosos no sólo recurren a la represión. Manipulan la información, difaman a los luchadores y alientan el resentimiento de la clase media empobrecida. En toda la región los anhelos de igualdad chocan con el fascismo y en ningún país se observan resultados definitivos. En un proceso vertiginoso, las victorias significativas coexisten con los preocupantes retrocesos.

Las revueltas de octubre

La sublevación en Chile es el gran acontecimiento del tsunami latinoamericano. Es la mayor rebelión de la historia del país. Todos los días miles de jóvenes salen de los colegios, universidades y barrios para enfrentar a los gendarmes.

Las pancartas son categóricas: "Chile se cansó y despertó". Un pueblo harto de humillaciones se ha insurreccionado contra el modelo neoliberal. Los padecimientos generados por ese esquema han salido a la superficie. El 70% de los hogares tiene su ingreso comprometido con deudas para solventar la educación, la salud y el ahorro previsional privados. El país comparte el podio de las ocho naciones más desiguales del mundo.

El grueso de la población confronta con un gobierno aislado, que surgió de comicios signados por la abstención. Piñera despliega una represión salvaje, que ya causó más de 20 asesinatos, miles de detenidos e incontables heridos. Los carabineros se drogan para continuar la balacera y disparan a los ojos de los manifestantes, para quitarles la vista de por vida. Hay abrumadoras denuncias de abusos sexuales contra las mujeres detenidas.

                                                

 

                                 Hacia un nuevo espacio neofascista global

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La globalización ha precarizado a grupos sociales que se han visto brutalmente excluidos, generando el bloqueo de la movilidad ascendente y la descualificación de estrato social. Ante el colapso de las sociedades occidentales basadas en el consumo a crédito y en el mito de las clases medias, en el transcurso de una crisis civilizatoria que desarticula las mediaciones político-institucionales, se está produciendo un avance del neofascismo a escala global.

Un nuevo régimen vinculado a la profunda crisis que padecemos y que Boaventura de Sousa ha calificado como fascismo social. Así trata de apuntalarse la arquitectura político-económica generada desde el poder corporativo, con el Estado jugando un papel que se balancea entre la complacencia y la complicidad.               

                                                    

 

[Libro] Qué es el anarquismo - Federica Montseny

FedericaLa Enciclopedia de Quillet, en una de sus ediciones, define así el anarquismo: "Sistema político y filosófico, basado en el ideal de una sociedad sin gobierno".

La palabra anarquía deriva del griego an -no- y arkía -gobierno. Sin embargo, de una manera deliberada se ha generalizado otra acepción del vocablo. Anarquía es hoy sinónimo de desorden, de caos. Anárquico es interpretado como algo desordenado, caótico.

El anarquismo jamás es definido como "ideal de una sociedad sin gobierno", sino como un movimiento compuesto por individuos violentos, propensos a utilizar, en todo momento, el terror, la intimidación, para imponerse en la sociedad y para entablar la lucha con sus adversarios. El anarquismo ha sido difamado, deformado y calumniado con igual unanimidad por conservadores y por comunistas.            

                                             

 

       

Un planeta de Metrópolis (en crisis)

noviembre 21, 2019    

Ramón Fernández Durán

"La nueva metrópoli central se deshumaniza, se fragmenta, se atomiza, se gentrifica en sus espacios centrales, y se polariza, profundizando en su carácter de No-Ciudad. El estrés, el malestar social y la infelicidad colectiva se extienden imparables, y la sociedad urbana sobrevive a costa de una creciente medicalización, la única forma de sobrellevar el auge de la precariedad, incomunicación, soledad, inseguridad, ansiedad y depresión. Las "enfermedades" más extendidas en las metrópolis postmodernas. El espacio de "encuentro e interrelación" es ahora el de los Grandes Centros Comerciales, que explotan en este periodo y que ejercen su capacidad de atracción y fetichización por el cúmulo de mercancías que allí se ofrecen, impidiendo que la comunicación, el deseo y la fricción ciudadana circule libremente por las calles.             

 

 

 

 

 

 

 

 

 

                                           

 

                                                

 

 

                                             

 

 

 

 

 

 

RESPONSABLE DE LA SECCIÓN ECONOMIA:  Gervais Constant   

30/11/2019

 n° 517

Frida Khalo