Ir a portada

  El problema no es la funa en el Cementerio: el problema es el abandono de los profesores en paro

El problema no es la funa en el Cementerio: el problema es el abandono de los profesores en paro

No, el problema no es la interpelación de una simple profesora a una poderosa ministra de Estado en el Cementerio, un espacio de paz que tiene un patio donde se tiraban los cuerpos masacrados por el régimen que la propia Cubillos defendió en una franja televisiva. No perdamos de vista lo importante, más allá del espectáculo de la politiquería de las sensaciones en redes sociales: el problema es el abandono de los profesores en paro.

Richard Sandoval Por Richard Sandoval / 23.06.2019

 

Está claro que a nadie le gustaría que lo increparan en un cementerio, un supuesto espacio pacífico y de recogimiento, ese mismo espacio que cada once de septiembre es testigo de cómo los palos y las bombas del gobierno atacan a manifestantes por entre tumbas, cruces y nichos del General. Es más, a nadie le gustaría que lo increparan públicamente, en ningún espacio, por nada. Es incómodo, lógicamente: no se ha dado permiso a una interlocución a quien ni siquiera se conoce. Pero en el concierto de voces democráticas hablando de modales y correctos diálogos ciudadanos, se peca de una ingenuidad terrible, se adolece de un hipócrita buenismo que se tapa los ojos ante la realidad viva del contexto presente: se olvida quién es hoy Marcela Cubillos -con quien hoy se solidariza por el bochornoso incidente en un día libre de trabajo-, el rol que ocupa Marcela Cubillos en medio de un conflicto muy grande, un paro que mantiene a más de medio millón de niños sin clases y a decenas de miles de docentes exigiendo mejoras en sus trabajos para no ser uno más de los catorce mil profesores que han muerto esperando un ajuste de cuentas respecto a la deuda histórica.

Para no ser uno más de los profesores que renuncian a educar para partir al inicio de un emprendimiento que dé una mayor proyección de calidad de vida. Se olvida el país espantado ante la funa de la profesora que Marcela Cubillos no es una doña "nadie", y se olvida el país que lo que le dice una profesora en el viralizado video no es un antojo vacío de contenido, una irrespetuosa ruptura de la proxémica, un abuso de poder como el del Estado en las marchas por la educación: es un asunto político, es una manifestación política expuesta con argumentos que, en este caso, obvia el espacio de recogimiento que debería ser un cementerio ante la necesidad de una urgencia; la urgencia de iniciar la cuarta semana de un paro gremial con una ministra que se niega a conversar, una ministra que anuncia que no hay más espacio para llegar a un acuerdo luego del rechazo a su propuesta.

Una cuarta semana de paro que se inicia con una ministra que acusa que la culpa de la continuidad del paro la tienen los profesores -esos que rechazaron su propuesta en un 91%- y no la tozudez de su agenda que ha privilegiado proyectos de coerción como el Aula Segura en lugar del mejoramiento de la educación pública.

Una ministra que, como acusan los profesores, no ha estado en ningún momento en la mesa de negociación, la que siempre ha estado representada por su subsecretario.

Una ministra que a los profes los dejó plantados en la reunión que tendrían en la comisión de educación de la Cámara de Diputados en plena movilización, una ministra que prefiere recorrer el país para sacar adelante sus ideas, pero que no es capaz de hablar de tú a tú con profesores que hasta han marchado por una autopista para hacerse notar, profesoras, mujeres mayores, que han sido intoxicadas con gas lacrimógeno en Valparaíso, profesores que han quedado ensangrentados tras recibir la violencia de carabineros en las calles que escuchan sus demandas. Por eso la profesora del video se acerca a la ministra. No porque sea maleducada, como indican las redes sociales que se coordinan en la defensa del gobierno, no por loca, no por "rota"; sino porque en su reclamo, en su exclamar "aquí está la vergonzosa Cubillos, la que le quedó grande el poncho, la incompetente, la que no sabe responder a los docentes, renuncia Cubillos" está desahogándose la rabia que provoca el menosprecio que ha sufrido todo el gremio que se siente abandonado, no escuchado, burlado, reprimido.

Hay hastío acumulado, y ante la renuencia a conversar, ante el rechazo a la democracia con que actúa la ministra -actitud que a muchos lleva a recordar los tiempos en los que hacía campaña en televisión para elegir a Pinochet-, el milagro de verla caminar en el cementerio general aparece para una profesora movilizada ni siquiera como una posibilidad de reclamo, sino como el único momento que tiene, y que quizás tendrán quienes son representados por su reclamo, de manifestar la cruda realidad: el abandono de los profesores, un abandono y una criminalización que es parte ya una estrategia de gobierno, una estrategia que en la voz de Cecilia Pérez apunta que "el paro no tiene ninguna justificación".

¿No pensarán las correctas conciencias de gobierno, protectoras de los modales ciudadanos y el buen diálogo democrático, que no va a provocar salidas de protocolo una afirmación que trata de inoficiosos paros de tres semanas que impactan la vida de cualquier trabajador, que desgastan, que consumen energías, familias, que han dejado heridos y cuerpos perjudicados, que han detenido procesos de enseñanzas para los que los docentes han estudiado muchos años de su vida?

Respecto a la polémica funa en el Cementerio General hay que decir que, en definitiva, no estamos frente a un tema moral, de modales, de ubicaciones, de protocolos: el del video es un momento estrictamente político, y la manifestación de la profesora es, en el fondo, el ejercicio de un derecho profundamente ciudadano, el de la libertad de expresión política.

¿O no puede un ciudadano sencillo, un patipelado del democrático paraíso chileno exclamar frente a una autoridad de Estado que es necesaria su renuncia? Estamos en un escenario de fuerte conflicto social, aunque se invisibilice, aunque se oculte, aunque se criminalice a los profesores: estamos en una crisis del sistema de la educación pública chilena, un sistema que si no trata bien a sus agobiados y mal pagados profesores mejor que ni piense en mejorar los índices de aprendizaje de los alumnos.

Castigar con vehemencia la interpelación ciudadana de una profesora a una ministra que no se involucra en la solución de un tema que afecta la vida de cientos de miles de chilenos es pensar que las conductas culturales en la vida -el donde sí y dónde no se puede exigir una renuncia, pedir explicaciones- funcionan con fórmulas establecidas y que los códigos del comportamiento no se interrumpen cuando necesidades humanas activan el rompimiento de lo correcto.

Para la ministra, la interpelación "daña nuestra educación pública y no puede tener cabida en la formación de nuestros hijos". Pero nada dice del daño que provoca a nuestra educación pública, a nuestros hijos, a nuestros profesores -seres humanos vivos, de carne y hueso-, no responder a la exigencia de soluciones concretas para la reparación por la deuda histórica, no responder a la exigencia del retiro del cambio curricular que afectará irremediablemente la impartición de las asignaturas de Historia, Artes y Educación Física; no responder a la exigencia del pago de bonificación por especialización de los educadores diferenciales.

No, el problema no es la interpelación de una simple profesora a una poderosa ministra de Estado en el Cementerio, un espacio de paz que tiene un patio donde se tiraban los cuerpos masacrados por el régimen que la propia Cubillos defendió en una franja televisiva. No perdamos de vista lo importante, más allá del espectáculo de la politiquería de las sensaciones en redes sociales: el problema es el abandono de los profesores en paro. Porque precisamente el encuentro, el intercambio de opiniones, la posibilidad del decir que niega la ministra, es lo que refuerza la paz y la democracia y evita la violencia, esa que ha atacado a tantos profesores movilizados, esa que se eleva en el rechazo, en la invisibilización, en la criminalización como estrategia. El escenario, el cementerio en este caso, es meramente coyuntural.

Publicado en: https://www.eldesconcierto.cl/2019/06/23/el-problema


                                           

 

Mario Aguilar: el presidente "rockstar" del Colegio de Profesores que incomoda a La Moneda y la ministra Cubillos

por Macarena Segovia 25 junio, 2019

Mario Aguilar: el presidente En su cuarta semana de paro indefinido, la movilización de profesores y profesoras continúa fuerte, cada vez se suman más regiones y el descontento con la negativa al diálogo de la ministra de Educación ya comienza a causar conflicto en Palacio. Las claves del movimiento han sido su fuerza a nivel regional, el recambio interno de los docentes, la frustración que trajo consigo la aprobación de Carrera Docente y la rearticulación que lograron las movilizaciones de 2015. Todo, sumado al carismático estilo y liderazgo del presidente de gremio, que ha motivado a sus huestes.

"Mario, Mario, una foto", "Mario, unas palabras para el Facebook", "Mario, estamos transmitiendo por Instagram", grita una decena de profesores y profesoras que rodean al presidente del Colegio de Profesores, Mario Aguilar, quien intenta salir del perímetro cercado tras el escenario que instalaron en el Parque Almagro para la tercera marcha, del jueves 20 de junio, convocada al alero del paro docente.

Minutos antes, carros lanzaguas y de gases interrumpieron el acto final, pero profesoras y profesores no se movieron ni un milímetro del Paseo Bulnes, no importó lo quemante de la lacrimógena ni las decenas de efectivos de Fuerzas Especiales que se desplegaron en el lugar, los docentes se quedaron hasta el final del show, con sus pancartas, globos y carteles que rezaban: "Renuncia Cubillos".

Van a cumplir un mes en movilizaciones. Hace dos semanas que los puentes se encuentran totalmente cortados con el Mineduc y la ministra de la cartera, Marcela Cubillos, nunca se ha reunido con la directiva del Colegio de Profesores. "Queremos sentarnos a negociar para que se termine este paro nacional indefinido, que tiene a un millón de niños y jóvenes sin clases y 80 mil profesores en paro", indicó Aguilar, el líder del único movimiento que ha logrado, hasta ahora, encender las calles y molestar al Gobierno.

Aguilar –profesor de Educación Física y magíster en Educación– hizo clases por casi 30 años en distintas escuelas privadas, públicas, subvencionadas y en la Universidad de Chile, hasta que logró un cupo en la directiva del Colegio de Profesores en el 2010, la que integró en último lugar. Fue uno de los dirigentes disidentes, que tomó protagonismo durante las movilizaciones de 2014 y 2015, año en que los docentes agitaron las calles en contra del proyecto de Carrera Docente del segundo Gobierno de Michelle Bachelet.

Es por esta popularidad que a nadie le extrañó que lo "candidatearan" para las elección de gobernador de la Región Metropolitana, algo que La Moneda aprovechó rápidamente ayer para tratar de golpear públicamente al dirigente y acusar que las motivaciones del paro docente son más bien políticas y no por interés en la educación. Una apuesta –esa candidatura– que Aguilar descartó totalmente, a pesar de que no puede volver a postularse al directorio nacional del Colegio de Profesores, debido a un cambio estatutario que data del 2012 y que prohíbe a las dirigencias estar más de dos períodos consecutivos en un cargo del mismo nivel: "No he tenido tiempo de pensar qué hacer, solo quiero que esta movilización termine bien".

"Ese año se dio vuelta la tortilla", destacó en ese tiempo un dirigente nacional del gremio docente. Se vivió un tira y afloja entre las bases del Colegio de Profesores y su directiva, comandada entonces por la Nueva Mayoría, que intentaba poner paños fríos a la efervescencia que se vivía en contra de la reforma del Gobierno, la que –según los profesores– aumentaría el agobio laboral. Por otra parte, el Mineduc –liderado en ese minuto por Adriana Delpiano– presionaba hasta con telefonazos a la dirigencia para que los profesores bajaran sus movilizaciones.

A pesar de eso, el paro de 2015 duró 50 días, sobrevivió a una Copa América y a las vacaciones de invierno de los colegios, pero no lograron frenar la reforma de Carrera Docente. Ese mismo año la disidencia triunfó con casi un 67% de las votaciones y ahí fue cuando Mario Aguilar se quedó con el timón del gremio.

A juicio de dirigentes y dirigentas locales, Aguilar ha logrado construir un nuevo tipo de liderazgo al interior de la entidad gremial, alejado de la idea tradicional del poder jerárquico en el mundo sindical, pues apunta directamente a las bases. "La clave es desde abajo para arriba", explicó el profesor de Educación Física. Se ligó al mundo político en su juventud, durante la lucha contra la dictadura, a través del ecologismo y el Partido Verde y luego pasó a ser del Partido Humanista, tras la fusión de ambos sectores.

En la interna, Aguilar "se relaciona con todos, incluso con la derecha". Aunque tiene un grupo de dirigentes locales que son más cercanos, como los humanistas Carlos Ojeda y Carlos Díaz Marchant, su equipo asesor y de comunicaciones está compuesto por algunos miembros más experimentados del mundo frenteamplista y decepcionados del proyecto de la ex Nueva Mayoría. Entre el profesorado reconocen que, si bien el "horizonte del movimiento lo fijamos todos, la letra chica, la bajada, la define él con su equipo más cercano".

Aguilar es popular entre las profesoras y los profesores. Lo paran en las marchas para pedirle fotografías, hacer videos, sacarse selfies con él y mandar saludos a los comunales movilizados en regiones. "Es un rockstar", bromeó un colaborador cercano, pero acto seguido el asesor recalcó que también es "un dirigente que une al gremio". Los dirigentes más locales reconocen que "ha logrado el objetivo de posicionar a un movimiento docente más preocupado por la educación que por los sueldos".

Es por esta popularidad que a nadie le extrañó que lo "candidatearan" para las elección de gobernador de la Región Metropolitana, algo que La Moneda aprovechó rápidamente ayer para tratar de golpear públicamente al dirigente y acusar que las motivaciones del paro docente son más bien políticas y no por interés en la educación. Una apuesta –esa candidatura– que Aguilar descartó totalmente, a pesar de que no puede volver a postularse al directorio nacional del Colegio de Profesores, debido a un cambio estatutario que data del 2012 y que prohíbe a las dirigencias estar más de dos períodos consecutivos en un cargo del mismo nivel: "No he tenido tiempo de pensar qué hacer, solo quiero que esta movilización termine bien".

Malestar de años

El movimiento docente es uno de los pocos que se ha mantenido activo y cohesionado en los últimos años. Tras el estallido del 2011, las movilizaciones han estado marcadas principalmente por los movimientos medioambientales y el feminista, que logró sacar a miles de mujeres a las calles y, por el contrario, el movimiento organizado por la educación parecía ir quedando atrás, debido a los quiebres y fricciones del mundo estudiantil. Eso, hasta el lunes 27 de mayo, cuando los docentes levantaron un paro indefinido que se ha mantenido con un 80% de adhesión.

La movilización de profesores y profesoras carga con una larga lista de descontentos y promesas incumplidas, las que quedan en evidencia en su petitorio. El reconocimiento del catastro de profesores de la deuda histórica, el pago a las menciones de Párvulo y Educación Diferencial, el fin de la doble y hasta triple evaluación –herencia del Estatuto Docente–, constituyen parte de los "intransables" que se han ido acumulando con los años.

Pero hubo dos hechos que ahora rebalsaron el vaso y sembraron el descontento entre los docentes. El primero, las malas condiciones que ha traído consigo la implementación de Nueva Educación Pública (NEP) o desmunicipalización, el retraso en los pagos de sueldos y en la entrega de recursos para mejorar las escuelas. Esto despertó una molestia transversal en el gremio. El otro hecho fue el cambio a la malla curricular, que hizo que Historia y Educación Física pasaran a ser electivos para 3° y 4° medios. La nula participación y la consulta meramente testimonial a las comunidades educativas, aumentó el enojo de los docentes.

Según Darío Vásquez, otro de los disidentes que lideró las movilizaciones de 2015, el malestar docente se arrastra hace años y es resultado de la política de la Concertación y la derecha: "Los profesores están cansados, todo esto tiene molesto al profesorado, la educación pública se está apagando frente a un Gobierno que no se preocupa de ella, y la ministra Cubillos se desentiende de los problemas".

Eduardo González, profesor que ingresó al directorio nacional en la última elección, afirmó que la actual movilización es parte de un "proceso que no se cerró en el 2014 y 2015. Cuando se nos impone la Carrera Docente, lo vimos como una derrota política pero no cultural, los bonos que nos dieron no se tradujeron en un apoyo a la política".

El actual movimiento no es el mismo que hace cinco años. El arribo de profesores más jóvenes se ha intensificado con la política del incentivo al retiro de aquellos de más edad, lo que hace que gran parte de los docentes lleve entre 3 a 10 años ejerciendo. "Hay una mayor voluntad de lucha y más desconfianza con el Gobierno, muchos profes fueron estudiantes que participaron del 2006, 2011", indicó González.

Nuevas organizaciones han surgido al interior del Colegio, está el colectivo "Refundación" –al que pertenece Mario Aguilar–, el Movimiento Amplio por un Nuevo Colegio (MANC), el Movimiento por la Unidad Docente (MUD), Construyendo Movimiento Docente Organizado, entre otros que se han ido organizando al interior del Magisterio. El recambio se intensificaría con las elecciones de fines de año, ya que varios de los actuales dirigentes no se pueden reelegir.

Semana clave

El paro sostenido por cuatro semanas ha sido una gran sorpresa para todos. Una movilización de este calibre no estaba en los sensores del Gobierno de Piñera ni en la propia dirigencia del Colegio de Profesores, quienes no se esperaban una adhesión tan alta. Los docentes han salido a las calles, repletaron la Alameda en Santiago y tras recorrer la carretera, llegaron en caravana hasta la Avenida Argentina frente al Congreso de Valparaíso.

Han organizado mítines, carnavales y karaokes por la educación y hasta han viralizado videos. Una profesora llegó a encarar a la ministra Cubillos en el Cementerio General, "renuncia, Cubillos", le gritó por no reunirse con los dirigentes del Colegio de Profesores, pese a que llevan casi un mes en paro. La acción fue criticada por varios sectores y, aunque la propia docente reconoció que no fue el lugar indicado, fue recibida con aplausos y felicitaciones por sus colegas de la escuela básica Humberto Valenzuela García de Estación Central.

Para Mario Aguilar, "más allá de que el lugar no era el adecuado, el contexto explica el descontento del profesorado. La ministra Cubillos ha sido arrogante y displicente". Un malestar que cada vez inunda más las calles y rebota en la aprobación de la jerarca del Mineduc, que cayó a un 32% en la última Cadem. Una cifra que prendió las alarmas en La Moneda, en donde encargaron al ministerio que "se tome cartas en el asunto", según señalaron fuentes del Gobierno a El Mostrador.

Un momento conflictivo para la secretaria de Estado, la que se ha visto debilitada por tres flancos distintos: el paro docente, la sombra de una posible Acusación Constitucional por el abandono de Nueva Educación Pública, además de un quiebre interno en el Mineduc por la falta de norte de la política educativa.

Además, a pesar del rechazo al diálogo y el paso del tiempo, el movimiento de los docentes sigue en alza y se ha mantenido firme en regiones.

El presidente del comunal Ñuñoa del gremio, Sebastián Henríquez, explicó que son los docentes "que tienen peores condiciones laborales y que se han logrado movilizar con mucha más fuerza. En la Región Metropolitana hay una alta movilización, pero no se ha logrado tener un paro sostenido, los colegas que ponen la carne, que se arriesgan a quedar sin sueldo son algunos de la Región Metropolitana, pero principalmente son los colegas de regiones".

Eduardo González añadió que "en la base hay mucha fuerza, con mucha convicción, los profes están dispuestos a seguir con el paro. Además, están impulsando acciones más radicales, estamos en una cuarta semana compleja, se viene el pago de los sueldos y los municipios de derecha harán los descuentos". Aguilar recalcó que esta semana es clave para el movimiento, una prueba de fuerza ante la apuesta por el desgaste que ha levantado la ministra Marcela Cubillos.

El movimiento ha logrado que distintos actores del mundo de la educación –sindicales y gremiales– dialoguen. El sábado se reunieron en la Casa del Profesor con dirigentes de los funcionarios del Mineduc, de la Confech y secundarios, los que están preparando una jornada de movilización y paro por la educación. "Hemos decidido apostar al apoyo de la ciudadanía", indicó el presidente del Colegio de Profesores, razón por la que convocaron al "Cacerolazo de los patipelados" para este miércoles a las 20:00 horas, a lo largo de todo el país.

Fuente: https://www.elmostrador.cl/noticias/pais/2019/06/25/

 

 

 

 

Noticias de Chile---RESPONSABLE : ROSSANA CÁRCAMO

          n° 512

      30/06/2019

Frida Khalo