Ir a portada

Las catorce memorias de Panguipulli: más allá del campamento mirista en Neltume

Polémica causó al interior de la UDI que la ministra de las Culturas, Consuelo Valdés, firmara el decreto que declara Monumento Nacional el Complejo Forestal y Maderero Panguipulli. El lugar incluye catorce espacios, y dentro de ellos se encuentra el Destacamento Guerrillero Toqui Lautaro, utilizado por el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) en la década de los 80 en la llamada "Operación Retorno". La historiadora Karen Alfaro y la presidenta del Centro Cultural Museo y Memoria de Neltume explicaron cómo se gestó el reconocimiento. 

                    

                                                Monumento a los caídos en Neltume

Por: Jimena Améstica Zavala

"Para toda la violencia que sufrió la localidad, para toda la mezquindad con que se trató a la gente,  los abusos, muertos, los desaparecidos, las vejaciones, violaciones. Dos sitios de memoria que hacen mención a una historia que ocurrió en nuestro país y que ahora la derecha lo quiera nuevamente avasallar, nosotros consideramos que no están leyendo el trasfondo ni el contexto en el que situamos la solicitud de declaratoria".

Así se refirió Angélica Navarrete Jara, presidenta del Centro Cultural Museo y Memoria de Neltume a la polémica causada al interior de la UDI, luego de que la ministra de las Culturas, Consuelo Valdés, firmara el decreto que declara Monumento Nacional el Complejo Forestal y Maderero Panguipulli.

                    

El documento fue publicado en el diario oficial el 6 de julio. Pero no llamó la atención hasta ahora (19 de julio) cuando se conoció que dentro de los lugares se encontraba el Campamento 83 del Destacamento Guerrillero Toqui Lautaro, que fue utilizado por el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) en la década de los 80 en la llamada "Operación Retorno".

En conversación con El Arrebato, Navarrete no ocultó su molestia con la "polémica inventada" de los partidos conservadores de Chile e insistió en que el campamento de los guerrilleros es solo uno, de los 14 sitios que fueron reconocidos. Sumado a que el levantamiento de la información fue parte de un trabajo realizado en conjunto con la comunidad.

"Nosotros levantamos la solicitud de declaratoria en abril de 2016, buscando el reconocimiento de la historia de lucha maderera, que se dio tanto con la formación del complejo, pero también en tiempos anteriores.  Es una historia que tiene varias aristas, entre ellas los inmuebles que mencionamos y también la lucha histórica que llevaron los obreros de todo el sector cordillerano". 

                 

             Centro Cultural Museo y Memoria de Neltume

Y es por lo mismo, que no solo se habla de la localidad de Neltume, sino de toda la extensión del Complejo Forestal y Maderero Panguipulli que estaba conformado por 22 fundos.

"Se hicieron talleres, reuniones con los colegios. Pudimos ver que para los estudiantes el patrimonio pasaba más allá de los inmuebles, también había una preocupación por el bien común que era el agua. Nos vimos amenazados en algún minuto por la  instalación de una central hidroeléctrica que luego se derogó. Entonces, hay una validación no solamente de los bienes materiales, sino que inmateriales y también de la propia historia", aseguró la presidenta del museo.

LAS CATORCE MEMORIAS

Dentro de los catorce lugares y objetos que se incluyeron en la declaratoria está "La Guacolda", una pequeña locomotora que solía transportar la madera dentro de Neltume.

Las casas patronales también fueron consideradas.  Son tres en total y en una de ellas hoy está instalado el Centro Cultural Museo Y Memoria De Neltume. En la misma línea de las viviendas, se recuperó la antigua pulpería, donde se compraba la mercadería abastecida periódicamente por el sistema de latifundio.

Otro de los sitios que incluso es ocupado en la actualidad, es el ex galpón mecánico, que hoy funciona como gimnasio municipal, al igual que el aserradero. Pero las obras de los mismos trabajadores también soportaron el paso del tiempo, como los puentes construidos por los madereros de la época.

Aunque, fue el tatú, construcción subterránea creada por el MIR en la montaña, la que generó más recelo en la derecha chilena. Consultada sobre esto, Angélica Navarrete insistió en que el objetivo fue "respetar" un hecho político, y también reconocer los años que se ha mantenido en pie.

"Nos parece que es algo que hay que destacar (…) pero lamentablemente la UDI lo ha politizado y ha exaltado la figura del campamento por sobre lo que significa la declaratoria que nosotros levantamos. Es uno de los 14 puntos que nosotros declaramos patrimonio", reiteró.

                      

Lo mismo ocurrió, dijo la dirigenta con el Retén de Carabineros de Neltume. En el lugar se libró una lucha de los pobladores contra Carabineros luego del golpe militar. "Curiosamente a un mes de haber ingresado la solicitud el retén antiguo se quemó, sin tener luz, ni ningún tipo de instalaciones. Misteriosamente se quemó de la noche a la mañana. Pero reclamamos el sitio (…) porque ahí ocurrieron las primeras torturas a los trabajadores.  No porque se haya quemado, la historia va a desaparecer".

"EL SEGUNDO SUELDO DE CHILE"

Para la doctora en Historia, Karen Alfaro, académica de la Universidad Austral de Chile (UACh) y prodecana de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la casa de estudios, no deberían extrañar los dichos de la timonel de la UDI Jacqueline van Rysselberghe. La senadora fue la principal crítica de la declaratoria.

"Es un reflejo no solo en Chile, sino a nivel latinoamericano del avance del negacionismo y de la búsqueda de imponer una memoria oficial que desconoce el pasado (…) bajo este Gobierno en particular la derecha se ´pinochetiza´. Muestra su rostro histórico".

                  Karen Alfaro, doctora en Historia, académica de la Universidad Austral de Chile (UACh) y prodecana de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la casa de estudios

En este sentido, la académica fue categórica en señalar a El Arrebato, que la historia del Complejo es tan importante como el desarrollo de la industria en Lota y las salitreras. "En la década del 30 se empieza a constituir el trabajo campesino y la explotación del bosque nativo en ese territorio, pero que luego va a sufrir un mayor impulso cuando se perfila la década del 60 y 70 con desarrollos de la politización del mundo campesino y de trabajadores forestales en la zona", explicó.

Así será como durante la Unidad Popular, el Complejo Forestal y Maderero Panguipulli se conocerá como COFOMAP, convirtiéndose en una empresa clave para el Estado. Incluso la dictadura también reforzaría este carácter, asegurando que "podía ser ´el segundo sueldo de Chile´, tan importante como el cobre".

(Foto: @Museo y Memoria de Neltume)

Sin embargo, esto no importaría en el momento de que el territorio se convirtiera en un foco de represión contra los obreros, campesinos y la población mapuche que habitaba la zona. Según Alfaro, la violencia del Estado se materializó en los primeros años de la dictadura, y en la década de los 80.

"Desde el 73 en adelante se comienza a ocupar militarmente el territorio y se inicia un proceso de privatización que va a tener como consecuencia la expulsión de todos los habitantes tradicionales de este territorio", aquí también aparecen figuras como Julio Ponce Lerou, comenzando un proceso regresivo de la reforma agraria. 

"Comenzaron un traspaso a manos de privados, fundamentalmente capital extranjero que comenzó a desarrollar procesos de explotación de pino insigne en desmedro del bosque nativo que existía en el territorio. Las comunidades mapuche quedaron sumidas en reducciones frente a las grandes plantaciones forestales, quedaron atrapadas", sumado al desarrollo de la agroindustria en los años 80 y 90, comentó.

"Han sido las organizaciones de derechos humanos las que han desarrollado este proceso de recuperación de la memoria, utilizar en este caso la herramienta de declaratoria de Monumento Nacional para el resguardo de estos sitios (…) esto ha sido voluntad de las organizaciones sociales, no del Estado y eso es lo más complejo", sentenció la historiadora, agregando que el rol de la ministra de las Culturas, Consuelo Valdés, es lo que le corresponde como autoridad y "no es ni por este hecho progresista ni mucho menos". 

Fuente:  https://www.elarrebato.cl/2019/07/20/

Noticias de Chile---RESPONSABLE : ROSSANA CÁRCAMO

          n° 513

      31/07/2019

Frida Khalo