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URUGUAY

                                n°504

26/10/2018
Frida Khalo
                

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                       

 

LA REGIÓN, EL DOLAR Y URUGUAY

El aumento del precio del dólar en los países vecinos, acentúa los efectos del retraso del tipo de cambio en Uruguay. Los precios medidos en dólares en Argentina y Brasil en términos generales se ubican claramente por debajo de los locales.

El acotar el análisis del nuevo escenario a los aspectos financieros implica desconocer otros efectos de singular importancia. Las consecuencias abarcan los ámbitos más diversos.

Producción y comercio.

Turismo.

La circulación financiera y cotización del dólar.

Hablar de desacople regional parece por lo menos aventurado. A este escenario se agrega un panorama mundial tremendamente complejo, en el que la profundización de las políticas proteccionistas en los centros imperiales quita perspectivas a estrategias de apertura comercial y financiera irrestricta.

Lentamente el dólar incrementa su precios en Uruguay. Lejos todavía de equiparar precios con la región. Sin embargo se comienzan a hacer sentir los aumentos de precios en el ámbito local.

El descenso-por ahora gradual- del poder de compra de los trabajadores, indica que la política económica del gobierno se orienta una vez más a que la crisis la paguen los asalariados, con menor ocupación y menores ingresos,

GOTITAS DE ECONOMIA.

i Los datos del Ministerio de turismo registran 1878 millones de dólares en 2013, 1086 en 2014, 1766 en 2015, 1824 en 2016

 

 

 

FIESTA ESPECULATIVA EN EL CONO SUR.

La magnitud de las deudas publicas de los países del cono sur del continente americano pone nerviosos a los acreedores. Los organismos internacionales a su servicio impulsan reformas económicas y "ajustes fiscales" que garanticen la capacidad de pago de los Estados.

Las recetas más ortodoxas del Banco Mundial y del FMI están en la palestra. Las "moto sierras" para reducir los gastos públicos sociales son funcionales para obtener recursos que permitan incrementar los pagos de intereses que nutren ganancias para los grandes banqueros y fondos de inversión.

En ese contexto el triunfo de Bolsonaro en la primera vuelta de las elecciones brasileras incentivó el optimismo de los "inversores". El candidato a ministro de economía Paulo Guedes promete desregulación de los mercados, reducción de derechos laborales, aceleración de procesos privatizadores. Genera expectativas a los acreedores financieros que pretende obtener capacidad de pago en su beneficio a cualquier precio. Robin Hood al revés, quitando dinero a los pobres para transferir a los ricos.

El impacto inmediato fue contundente. Las esperanzas de negocios jugosos para los capitales especulativos promovieron el ingreso de divisas y la apreciación del real. El dólar en Brasil descendió de una cotización del entorno de 4.2 a 3.7 en pocos días.

El futuro económico de Brasil es menos auspicioso. Venta de patrimonio, menor gasto social, descenso del poder de compra de sueldos, salarios y pasividades serán los que continúen financiando el costo de la deuda pública.

Las experiencias de estas estrategias derivadas del "Consenso de Washington" han sido nefastas para los pueblos del sur. El resultado además de mayor ausencia de equidad, implicará reducción de la demanda incompatible con un desarrollo local equilibrado, pero las consecuencias negativas sobre la actividad productiva y la calidad de vida no afecta la agenda de grandes capitales especuladores que procuran esencialmente ganancias rápidas. La mayor subordinación a los centro imperiales quizás exija mano dura contra los trabajadores como surge de las definiciones de Bolsonaro.

La evolución del dólar en Brasil atenuó la presión alcista sobre el peso argentino y uruguayo que incluso revirtió en el corto plazo..

El panorama en el Río de la Plata, sin embargo, continúa incierto. El gobierno argentino sostiene la cotización del dólar con tasas de interés superiores al 70% anual y fuerte contracción monetaria que agravarán los problemas productivos. La menor capacidad de compra de los sectores populares golpea los niveles de actividad. En caso de que la conducción económica logre estabilizar la cotización las tasas en dólares son usurarias. Rentabilidad sideral para los prestamistas y tremendo costo que recae sobre las billeteras del pueblo argentino.

El ejemplo es ilustrativo, desde el punto de vista fiscal. Los "ahorros" del ajuste contra el pueblo, son más que compensada por el costo de los intereses. El déficit de las cuentas públicas se acentúa.

En el caso uruguayo las consecuencias del retraso del tipo de cambio respecto a la región agrava los problemas productivos, comerciales, fiscalesi. El BCU continúa emitiendo un día sí y el otro también letras de regulación monetaria y diversos títulos en pesos o unidades indexadas que incrementan la deuda pública conteniendo la evolución del tipo de cambio. Eventualmente vende reservas. La brújula marca un norte similar al de los vecinos aunque quizás más lento.

La especulación financiera de parabienes en todo el cono sur.

GOTITAS DE ECONOMÍA

iNuestra posición al respecto se puede ver en artículos anteriores

Fuente: https://joserocca.org