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Responsable de la Página URUGUAY :  Antonio González   

                                n°517

30/11//2019
Frida Khalo
                

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                       

 

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EL PODER POLÍTICO Y ECONÓMICO DE UPM EN  URUGUAY ESTÁ INQUIETANDO A LA POBLACIÓN

Texto de Taru Salmenkari. Fotos de Hanna Linnove.
Fuente: Voima*, Finlandia

22/11/2019.

El activista uruguayo Víctor Bacchetta se detuvo a principios de octubre para ser fotografiado frente a la sede de UPM. En su campaña contra UPM, se basa en la combinación de diferentes formas de resistencia.
En Uruguay, organizaciones populares se oponen al proyecto de planta de celulosa de UPM, tanto a través de los tribunales de justicia como a través de las iniciativas legales de ciudadanos de una localidad.
Las fábricas finlandesas de celulosa han enfrentado oposición en el pasado en Uruguay. La planta inaugurada en 2007 provocó una crisis internacional entre Uruguay y Argentina. El propietario de esa planta, UPM, está construyendo ahora en Uruguay una fábrica de celulosa más grande aún.
El periodista y activista uruguayo Víctor Bacchetta, quien visitó Finlandia a principios de octubre, advirtió sobre el impacto ambiental de ambos proyectos industriales, el envío de las ganancias libres de impuestos al exterior y el costo para el estado uruguayo de la construcción de la infraestructura del proyecto.
Lo nuevo es la influencia de UPM en el proceso de toma de decisiones políticas. UPM también tiene poder sobre la formación profesional y las condiciones de trabajo, que Bacchetta cree que deberían ser reguladas por el sector público. La administración por la empresa de los programas de capacitación y el poder de determinar los salarios son considerados por Bacchetta una forma de paternalismo.
La oposición al nuevo proyecto de planta de celulosa ha logrado reunir una variedad de actores locales y nacionales. Junto con las manifestaciones y la difusión pública, Bacchetta incluye nuevas formas de resistencia. Están probando los canales legales y formas de democracia directa garantizadas por la ley uruguaya.

"Estamos defendiendo la ley y la constitución porque el gobierno no las cumple".

Las organizaciones populares están preocupadas por la falta de transparencia en la toma de decisiones y por la manera cómo las inversiones de UPM están debilitando a la autoridad pública. El poder judicial se ha convertido en el canal a través del cual se desafía el proyecto de planta de celulosa.
La Institución Nacional de Derechos Humanos de Uruguay comparte la opinión de las organizaciones populares de que ha sido insuficiente la participación pública requerida por ley para la toma de decisiones. Por ejemplo, no se realizó el debate parlamentario establecido por la ley antes de la aprobación del proyecto.
La toma de decisiones prescindiendo del parlamento y los partidos le ha dado a la oposición la oportunidad de hacer del proyecto un tema electoral y criticar al gobierno por los privilegios otorgados a UPM en comparación con las empresas uruguayas. La coalición de izquierda en el gobierno ha respondido exagerando el impacto del proyecto en el empleo.
Víctor Bacchetta no tiene esperanzas en la política de los partidos. Los partidos de oposición cuestionan las habilidades de negociación del gobierno, pero no el modelo económico que atrae la inversión industrial extranjera. No están preparados para retirarse del Acuerdo de Inversión con UPM porque quieren evitar que el Estado uruguayo sea considerado responsable por el incumplimiento del acuerdo.
"Estamos defendiendo la ley y la constitución porque el gobierno no las cumple", enfatiza Bacchetta. Los abogados que cuestionan la validez de las decisiones oficiales están notoriamente involucrados en el movimiento popular.
Por medio de decisiones judiciales, las organizaciones populares han hecho públicos documentos secretos del gobierno. Esto les permite utilizar los cálculos de UPM y del propio gobierno para cuestionar el proyecto de planta de celulosa.
A la luz de los documentos, el proceso de toma de decisiones parece extraño. "Las afirmaciones del gobierno son las mismas de UPM", dice Víctor Bacchetta. Los ministerios hablan de estudios independientes que no han realizado. En cambio, el material producido por UPM aparece directamente en documentos oficiales.
El gobierno uruguayo ha sido demandado ante los tribunales por las organizaciones populares por no realizar una evaluación adecuada del impacto ambiental. Las autoridades aprobaron la evaluación de la consultora contratada por UPM y no realizaron una consulta pública adecuada para considerar otras alternativas.
"Por primera vez, se han entablado demandas legales contra las distintas etapas de la toma de decisiones", dice Víctor Bacchetta. También se ha presentado una demanda por los eventuales daños futuros del proyecto de planta de celulosa.
La Constitución uruguaya dispone asimismo formas de democracia directa para las organizaciones populares. Permite iniciativas locales de los ciudadanos. Un consejo local solo puede aprobar o rechazar una iniciativa apoyada por el 15 por ciento de la población. Si el consejo local rechaza la iniciativa, el referéndum decidirá.
Dado que la nueva fábrica de UPM se encuentra tierra adentro, los envíos de celulosa se deberán realizar por ferrocarril. Las organizaciones populares están recolectando firmas de apoyo a iniciativas ciudadanas a lo largo dela vía férrea que se construirá para la planta de celulosa. Las iniciativas proponen que las ciudades no otorguen la autorización para que esa vía férrea atraviese las zonas urbanas.
Según Víctor Bacchetta, el gobierno se está endeudando para construir un ferrocarril solo para la planta de celulosa. "Ni siquiera hay estaciones planificadas para el tráfico de pasajeros a lo largo del ferrocarril", dice. "La vía férrea servirá exclusivamente a UPM".
Una investigación de la Universidad de Uruguay advierte sobre el impacto del proyecto ferroviario en la vida de la ciudad. La frecuencia de la nueva vía del ferrocarril divide las ciudades. Los edificios residenciales más cercanos están a pocos metros de la vía. Los envíos de productos químicos para la planta de celulosa representan además un riesgo importante de accidentes para los residentes en la zona.
Es fácil para los residentes comprender el impacto del proyecto en sus propias vidas. "No es difícil alcanzar el umbral del 15% cuando la propuesta se publica en las redes sociales", dice Bacchetta. En las primeras ciudades, se espera que se sobrepase el límite del 15 por ciento a fines del otoño.
La falta de una ruta de transporte para la planta de celulosa pondría en suspenso a todo el proyecto. Esto es lo que buscan las organizaciones populares.

(*) Voima es una publicación gratuita mensual líder de la izquierda ecologista finlandesa. Voima quiere decir "poder" en finlandés.

26 de noviembre