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URUGUAY

                                n°502

31/08/2018
Frida Khalo
                

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                       

Segunda quincena agosto 2018

 

EL IPC Y LOS SALARIOS. CUANDO SE ESCAPA LA TORTUGA.

Cuando las economías pierden dinamismo y las ganancias del capital menguan, frecuentemente, los sectores dominantes procuran incrementar su rentabilidad cambiando a su favor las pautas de distribución de los ingresos.

Mediante instrumentos vinculados a su poder sobre mercados, ámbitos políticos, medios de prensa agudizan presiones sobre precios relativosi, Las contradicciones entre clases sociales y fracciones del capital se expresan en comportamientos cuyos resultados alteran niveles de rentabilidad, tasas de interés, tipos de cambio, salario, generando inflación.

Si todos los precios cambiaran con la misma intensidad y en el mismo momento la inflación sería un tema de registro contable sin importancia económica. Bastaría con cambiar el número que distingue monedas y billetes para solucionarlo. El punto relevante es que en la medida que los precios cambian con distinta velocidad y magnitud transforman la distribución del ingreso con ganadores y perdedores. Del mismo modo que la fiebre exhibe problemas de salud más profundos, la apariencia monetaria de la inflación es solo un síntoma de funcionamientos productivos contradictorios y luchas por la distribución de resultados.

En la década de los sesenta el Instituto de Economía de la Facultad de Ciencias Económicas señalaba "El desarrollo económico en los últimos quince años pone de manifiesto la presencia de dos factores de significación distinta y aún opuesta: por un lado la creciente apropiación de ganancias y riqueza ejercida desde el exterior y por otro lado, la ausencia de una atractiva tasa de rentabilidad interna que oriente los capitales a un acrecentamiento de la masa total del producto interno a través de una movilización de las fuerzas productivas. En esta etapa de la economía uruguaya la inflación aparece como un modo de redistribuir la plusvalía existente – e incluso aumentarla a costa de la baja de los salarios reales – a favor de ciertos grupos capitalistas." ii

En situaciones similares a la descrita la pugna suele incluir fracciones del capital. El sistema financiero incrementa tasas de interés de los créditos concedidos. Importadores y grandes comerciantes retienen mercancías para elevar precios. Los exportadores presionan al alza la cotización del dólar.

En el escenario actual algunas de las premisas parecen reiterarse. Se acrecienta a transferencia de valor al exterior, mediante utilidades de grupos económicos foráneos instalados en el país e intereses pagados por el Estado a acreedores de la deuda externa. La rentabilidad de sectores productivos locales desciende y las estrategias empresariales y del gobierno se orientan a incrementar la plusvalía sacrificando ingresos de los trabajadores.

Las pautas de ajuste salarial presentadas por la conducción económica consolidan el descenso del salario real durante 2018 y quizás 2019. El objetivo es que la crisis la paguen los asalariados en un marco de ofensiva del capital que abarca desde sembrar miedo con el desempleo, hasta pretender desconocer o limitar el derecho de huelga, imponiendo una supuesta paz laboral.iii

Las políticas monetarias del gobierno privilegian al sistema financiero y grandes importadores utilizando el dólar como anclaiv para evitar desborde de precios que sin embargo crecen a ritmo superior a las previsiones oficiales. Frente al rezago del precio del dólar que genera la política del gobierno, procura compensar a grandes exportadores con beneficios fiscales y reduciendo el poder de compra de los salarios.

En consecuencia la demanda interna se resiente, disminuye la ocupación y aumenta la capacidad ociosa de las empresas agravando los problemas de fondo. El aumento del dólar en la región extiende también el retraso del tipo de cambio en Uruguay respecto al vecindario, cuyos precios se abaratan para los orientales. Por ende diversos productos importados desplazan actividad local, los ingresos que reciben exportadores a Brasil y Argentina se reducen, disminuye el turismo desde los países vecinos y se agravan problemas productivos.

El neoliberalismo vigente conducen a un callejón sin salidas positivas para el pueblo.

 

                                            

GOTITAS DE ECONOMIA.

1La extensa lista se puede ver en artículos anteriores.

i Especialmente de aquellas mercancías que les permitan incrementar ingresos y o reducir costos.

iiInstituto de Economía. Facultad de Ciencias Económicas y Administración. El proceso económico del Uruguay, páginas 241-42.

iii Se ha llegado hasta negar el cumplimiento de la ley de ocho horas convirtiendo en "pecado" el trabajo a reglamento.

iv Los mecanismos y costos de estos procesos se pueden ver en diversos artículos precedentes.

v Ministerio Economía y Finanzas.

vi Movimiento por un Uruguay sustentable.

Fuente: https://joserocca.org/el-ipc-y-los-salarios