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“No se trata de voluntad, son gradualistas porque no pueden hacer otra cosa"

Eduardo Basualdo (EB) acaba de publicar la compilación Endeudar y Fugar, una aplicación de sus estudios sobre deuda externa y los sectores promotores y beneficiarios. En este volumen se especializa en el ciclo que reinaugura el macrismo. En la entrevista, estuvo acompañado por dos autores: Mariano Barrera (MB) y Andrés Weiner (AW).

Por José Cornejo*. Foto de Analía Garelli.

APU: ¿2016 fue el año de mayor endeudamiento de la historia argentina?

Mariano Barrera: Efectivamente, con 46 mil millones dólares. Duplicaron la marca anterior de 22 mil millones de dólares. Fue en 1982 durante la dictadura y cuando aconteció la Guerra de Malvinas. Por eso venimos preparando este libro desde el año pasado, veíamos que íbamos a un ciclo de endeudamiento.

APU: ¿Y por qué no bajan las tasas? El macrismo está cumpliendo todas las reglas.

MB: Efectivamente este proceso de endeudamiento se inicia con el acuerdo con los fondos buitres. El macrismo esperaba que esto le abriera el acceso a endeudamiento más barato. Sin embargo, el endeudamiento aumenta. El ministro de Hacienda Luis Caputo dijo en el Congreso que van a dejar de tomar deuda en moneda extranjera porque hay problemas de repago. Van a tomar deuda en pesos. Hay que ver también cuánto están dispuestos a prestarle los prestamistas extranjeros a una economía que no arranca. Hoy la tasa para endeudarse está arriba del 6%, mientras Bolivia paga 3%. Por otro lado, el mismo gobierno vía LEBACs está garantizando tasas altísimas, lo que de por sí levanta el rendimiento en dólares.

Andrés Wainer: Tampoco el déficit está en el nivel que le demandan.

Eduardo Basualdo: Hay varias dimensiones. No es solo de rentabilidad inmediata de la fracción del capital concentrado que está detrás del gobierno. El gobierno nacional tiene que demostrar control de la situación. Macri tiene que demostrar que el capital ha subordinado al trabajo de manera tal que garantice rentabilidades extraordinarias. Las elecciones bonaerenses son parte de eso, ahí se juegan proyectos de país diferentes.

APU: Ahora, ¿por qué la fracción concentrada del capital trasnacional, que no era la hegemónica en los 90s y además perdió la batalla por la dolarización en 2001, obtuvo finalmente el control del Estado? (1)

EB: Bueno, o la fracción financiera hizo una gran construcción política o son malísimos los representantes de la fracción concentrada del capital local. Esto vinculado a la crisis de representación de 2001, que nunca se pudo reparar. Es la primera vez que el capital financiero tiene un sector en la sociedad que lo expresa. Y con respecto al déficit: los procesos tienen paradojas. Es un hecho muy importante el grado de movilización y de fortaleza en la identidad de un sector muy importante en Argentina. Eso le ha permitido a la clase trabajadora negociar las paritarias en condiciones de igualdad con la inflación.

APU: ¿Usted está diciendo que el nivel de lucha social es tan alto que no se perdió poder adquisitivo en 2017?

EB: Sí. Hay éxitos que no se valoran. Ahora tienen consecuencias: una es que están estabilizando la economía en nivel de 2016. No está creciendo la economía, pero la están estabilizando al nivel del año pasado. Y eso tiene mucho que ver con la demanda de los asalariados registrados que le están peleando muy bien a la inflación. ¿Cómo se consiguió? Por la movilización social, no por políticas del gobierno. Ese es un punto, el segundo es la obra pública. El periodista David Cufré en Página 12 compara el primer semestre de 2017 contra el primer semestre de 2015. Dice que las partidas ejecutadas son aún 23% menores. Pero creció respecto de 2016, que se había parado. Lo mismo que supermercados -12%, construcción -5%. El EMAE (Estimador Mensual de Actividad Económica) está debajo de 2015 pero parecido a 2016, se está estabilizando. ¿Por qué? Por las elecciones. Y con eso salen a decir “salimos de la crisis”, “superamos la pesada herencia de la crisis”.

APU: Pero este creciente endeudamiento, ¿no se hubiera dado igual con el ex ministro Axel Kicillof? Estuvo el acuerdo con el Club de París, por ejemplo.

AW: Primero no podemos hacer historia contrafáctica. Ya desde el ministerio de Amado Boudou (2009) hay un intento de regresar a los mercados pero no como está haciendo Cambiemos. Transitoriamente. Hubo un contexto macroeconómico cambiante, con problemas en el sector externo. Está el estallido de la crisis mundial de 2008, 2009, también la crisis del campo. En 2011 empiezan a caer las reservas. Había voluntad de conseguir financiamiento para no hacer un ajuste. El sector externo se empieza a achicar, dejan de sobrar los dólares. Empeora la balanza de pagos internacional. La balanza energética también cae dramáticamente.

APU: ¿No hubo una visión de la industrialización idílica al sostener dos sectores muy divisa-dependientes como es la automotriz y la fueguina?

AW: En todo caso poco planificada, inercial, no estratégica. Todo esto carcome el superávit. Ahí surge lo de “sintonía fina”, que no se termina aplicando. En 2011 tenés un pico de la fuga de capitales y todo esto te lleva al “cepo”, que es control de capitales. Igual tampoco era lo mismo las políticas de Boudou que las de Kicillof. Axel buscó acordar con China y Rusia. Sí hay una creciente necesidad de divisas por otras vías.

APU: Pero se dejó apreciar la moneda. (2)

MB: Sí. Pero pensá que caía el precio de las commodities y la balanza comercial energética pasó de u$s 6.500 millones de dólares positivos a u$s 6 mil millones negativos. Ahí Kicillof arrancó con los acuerdos bilaterales. Pero es un contexto macroeconómico distinto de la Alianza Cambiemos. El objetivo era restringir las importaciones, impulsar las sustituciones, empiezan los acuerdos con los automotrices que al final quedan en nada. El kirchnerismo buscaba las divisas para alentar la industrialización. Ahora con Cambiemos es distinto, el gobierno alienta las importaciones para destruir industria ineficiente y bajar los precios.

EB: La gestión de CFK es un salto cualitativo respecto de Néstor Kirchner. El primer mandato kirchnerista es la defensa de lo nacional. Ahí estaban sectores que después se van a enfrentar, (el ex ministro Roberto) Lavagna, y todos los que después se van al Frente Renovador. Es la burguesía nacional, el enemigo es el capital financiero. Cristina es un salto cualitativo en condiciones mucho más adversas, porque a lo nacional le agrega la popular, “la puja distributiva”. Esto se da en un contexto de crisis mundial donde el capital tiene estrategias para condicionar al gobierno. Y CFK mantuvo la participación del salario, por eso ocurren la retención de cosechas y la fuga de divisas. No es un proceso solamente económico. Forzaron la devaluación, las corridas cambiarias, enfrentaron el control cambiario. Para mí, el mal llamado cepo debería haber sido más duro. Y me refiero también al boom del turismo (externo). Subrayo, no es solo un fenómeno económico sino también un proceso político. Se dio una batalla muy importante pero con instrumentos débiles contra la dolarización.

APU: Bueno, eso se intentó con las operaciones inmobiliarias.

EB: El problema no es que sea tardía esa respuesta, sino sectorialmente. Hay que abordarlo integralmente. Yo me opongo a ese sentido común que el ahorro tiene que ser en dólares, porque los grandes consumidores de dólares no son los tipos que acovachan para proteger su ahorro. La clase media es apenas el 15% de la fuga. La fuga es el nuevo tipo de acumulación en Argentina. En la fuga de 2001 fueron 500 empresas o menos. El capital financiero siempre muestra como si participaran otros sectores.

AW: La construcción del tipo que acovacha le da un respaldo social a la demanda de dólares.

APU: Pero si el problema no era el pequeño ahorrista, ¿por qué no se pudo controlar solamente a los grandes?

AW: Es que es el mismo sistema de fuga, el contado con liqui, con blue. Así se fueron miles de millones de dólares. (3)

APU: ¿Y cómo termina este ciclo de endeudamiento?

EB: Si Cambiemos no alcanza la hegemonía política, si no hay subordinación del trabajo al capital, si no entran capitales, este ciclo de endeudamiento va a encontrar un límite. No es sostenible este proceso.

MB: Hay que ver como crece el peso de los intereses en el presupuesto y el nivel de la actividad económica. La economía hoy está al nivel de 2016, pero no alcanzó 2015. Si el año que viene ajustan la economía, no hay mayor demanda y tampoco crecen las exportaciones, va a crecer el peso de la deuda.

EB: El peso de la deuda en el presupuesto pasó de 3% en 2015 a 10% en 2017. Así van a tener que ajustar las demás partidas. Ahora, las demás partidas van a ser ajustadas si hay, lo que ellos llaman, gobernabilidad. Es decir, subordinación del trabajo al capital. Si no, esto no se va a modificar. Mirá las paritarias. Ellos esperaban 17% anual y están del 23 al 25%. Si ellos no pueden ajustar el resto de las partidas, va a haber una crisis de gobernabilidad. Depende de la sociedad cuánto dura esto. Y por otro lado está la disposición del capital financiero internacional para seguir prestando en estas condiciones.

APU: Si mejora el precio de la soja, tu situación se fortalece.

MB: Desde el inicio de la alianza Cambiemos se quitaron derechos de exportación a la soja y otros productos agropecuarios y desde entonces el comercio exterior fue siempre deficitario. Creían que el campo iba a dinamizar las exportaciones y no lo fue.

EB: La reforma del mercado de trabajo, ¿es posible? Porque esto es un ítem muy importante para lo que estamos hablando. Lo mismo con la reforma provisional y las administraciones provinciales. Y será a partir de octubre, porque hay elecciones. Y las elecciones son muy importantes también para pensar el futuro.

AW: Cambiemos tiene un problema. No pueden avanzar como quieren porque no vienen de una gran crisis como otros gobiernos que hicieron reformas estructurales. Menem asumió con una crisis de ese tipo. Asumen con desocupación relativamente baja. De ahí las dificultades para imponer un programa fuerte.

APU: Bueno, por eso economistas como José Luis Espert dicen “no estamos ajustando a la velocidad necesaria”.

EB: ¡No es una cuestión de voluntad de ellos! Son gradualistas porque no pueden no ser gradualistas. ¡Es lo que estoy tratando de decirte desde el principio! Tienen las condiciones económicas pero no tienen las condiciones sociales para llevar adelante el ajuste. (Carlos) Melconián y Espert sirven para validar ante la sociedad el enfoque de Macri, porque son dos monstruos. Nunca se podría aplicar eso.

MB: En eso el gobierno es muy astuto, en evaluar a la sociedad. Como pasó con las tarifas. Lo de Espert es imposible, echar un millón de estatales por ejemplo.

AW: Pensá que lo mismo intentó López Murphy y duró una semana.

EB: Por eso es prioridad número uno para ellos desmovilizar en Argentina. Van midiendo los límites sociales a sus políticas.

Notas

(1) Según la bibliografía de Basualdo y otros autores, en 2001 se enfrentaron dolarizadores (la fracción financiera y trasnacional del capital concentrado) contra devaluadores (la fracción industrial y local del capital concentrado). Con la salida de la Convertibilidad de 2002, triunfaron estos últimos.

(2) El dólar se abarató en pesos, lo que agudizó la fuga de divisa estadounidense.

(3) Contado con liqui: vía un corredor de bolsa, se compraban bonos de deuda en pesos y se revendían en dólares en el exterior. El corredor hacía toda la operación, el comprador no debía moverse de Buenos Aires.

* Director de Agencia Paco Urondo. Titular de la Cátedra Géneros y Formatos, de la Tecnicatura de Medios Populares de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social, UNLP.

Fuente:http://www.agenciapacourondo.com.ar/economia

 

 

ARGENTINA      noticias propuestas por: Milo Garcia  

       n° 474

   13/10/2017

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