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Crónicas de Luna

                                 

                              Alerta naranja, un frente frío anuncia cambios de estación
Fin del verano, el carnaval  va diciendo sus adioses
dejando el eco de sus cuplés, de sus retiradas.
Llegamos a marzo, lentamente nos introducimos en el inicio del otoño
azucenas rosadas y hojas que se desprenden de los árboles marcando la próxima estación.
Hemos tenido cielos grises y fuerte vientos, como para recordarnos que la tormenta está siempre cercana, que puede desencadenarse a veces de forma inesperada.
Así tal vez suceda con la realidad de nuestro país.
Un nuevo gobierno de derecha y extrema derecha asume en este mes de marzo y anuncia medidas de urgente consideración que golpearán fuerte a buena parte de la gente; trabajadores, jubilados, estudiantes.
En nuestro andar hemos prestado oídos a los rumores, comentarios, conjeturas.
Están los que esperan a ver lo que pasa, los que no creen que vayan haber grandes cambios, los que expresan que la democracia hay que respetarla y que la mitad de la gente votó esa opción. Otros piensan en clave de nuevos plebiscitos e inclusive de nuevos partidos.  Luego están los que luchan, los que resistirán como puedan.
El momento histórico que nos toca vivir y que será sin dudas intenso, tal vez lo más interesante que tiene es la oportunidad que se abre para entrar en ruptura con el paradigma de las izquierdas capitalistas, burócratas y patriarcales. No es pensable ningún cambio sin el desplazamiento de quienes una y otra vez entran en el juego del poder.
En esto 15 años de gobierno progresista tuvieron la oportunidad de hacer muchas cosas importantes, pero de esas no hicieron nada, ¡sí nada! nada que apuntara a crear otros valores, nada contra la cultura de la impunidad, nada contra los ladrones de cuello blanco, incluyendo a las corporaciones. Fueron tan solo administradores, no de un socialismo sino de un sistema capitalista y neoliberal.
Claro que las cosas ahora serán peores, y que pensaban que el sistema era divino y que nos conducía a una sociedad feliz?
Miren las calles, los barrios, la degradación de los valores en nuestra sociedad; todo ello no ocurre porqué sí; la fábrica de tanto desamor e infelicidad la produce un modelo de vida que es cruel, horrendo, injusto, y profundamente individualista.
No habría que llamarse a engaño, no tendremos una explosión constructiva a corto plazo, en lo inmediato; las bestias están sedientas, les brota el odio y esperan su momento. También han manipulado a buena parte de la población. Los apresuramientos no son buenos; quien sabe que tal vez las respuestas no se den en el terreno que nos esperan, sino en lo que se construye lento y silencioso, en el abonar la tierra y plantar la semilla.
Si nos quieren individualistas seremos más comunitarios, si nos quieren dispersos nos juntaremos, ¡si nos quieren tristes cantaremos y si nos quieren sin recreo jugaremos! Nadie nos regalará un mundo nuevo, deberemos crearlo entre todos, y de gracia que no sea repitiendo lo mismo de siempre; el juego de los partidos y las burocracias.
Tenemos muy cerca el ejemplo de Chile y las Asambleas territoriales en los barrios funcionando en horizontalidad, construyendo autonomías.
Estaremos atentos y acompañando a las organizaciones sociales difundiendo y dando voz a los sin voz.
Luna para Alternativas
23 02 2020

     n° 520

29/2/2020

Frida Khalo