Ir a portada
 

                                 "Si los hechos no se corresponden con mi teoría, peor para los hechos"

Cómo mirar o no mirar la revolución social en Rojava, Kurdistán sirio (*)

   Fernando Moyano

De qué vamos a hablar

"No es la conciencia del hombre la que determina su ser sino, por el contrario, el ser social es lo que determina su conciencia". 

                                                        

                                                                               

En los últimos años viene ocurriendo en el Kurdistán sirio, Rojava, un proceso de transformación social, en medio de una de las guerras más sangrientas de nuestro tiempo. No es un modelo, quiero verlo como proyecto o "experimento" como lo llama un artículo de Rachel Evans: "Rojava revolucionaria: un experimento poliétnico, feminista y anticapitalista". A la pregunta sarcástica, peleando por otro mundo posible, de: "Y eso que vos decís ¿DÓNDE existe?", no diría "existe en Rojava" sino "quiere nacer en Rojava". Y eso significa una distancia entre lo que se quiere y lo que se consigue, y un aprendizaje. 


Mas que "etiquetado" ideológico importa mirar los hechos, no para acomodarlos a una teoría previa sino poniendo todas en cuestión, precisamente por la importancia de la teoría como clave en el proceso de transformación social; toda teoría que no quiera morir se construye y reconstruye en confrontación con los hechos. 


Rojava ha suscitado polémicas, si responde o se aparta de tal o cual vertiente. Ojalá. Una revolución enfrentada a un fundamentalismo sanguinario no debe caer en fundamentalismos. Si se "desvía" de esas teorías, bien hecho. No hay desviación cuando no hay camino, no hay camino si te toca abrir camino. Lo nuevo desbordará, desobedecerá la vieja forma en que se lo pensó porque transgrede los límites del pensamiento social previo, que surge de la experiencia de la lucha social, y por ende toda doctrina es incompleta. 


Hay mucho para ver y discutir: una nueva forma de organización estatal, papel de la mujer, sociedad sustentable, economía de cooperativas, etc. Veremos aquí solamente un punto: una desviación virtuosa del "sentido común" de nuestra época: el paradigma del estado-nación, y el argumento que supuso que el desarrollo de las fuerzas productivas, si es insuficiente para construir una sociedad igualitaria, debe pasar previamente por una sociedad desigualitaria en la forma de un Estado burgués capitalista. 


Cada 15 de enero el PKK (Partido de los Trabajadores de Kurdistán) convoca en Berlín una manifestación al cumplirse años -esta vez fueron 100- del asesinato de Rosa Luxemburgo. Lo señalamos porque fue ella precisamente una que en su tiempo planteó una idea alternativa al paradigma del estado-nación. 

La "venganza" del pueblo sin patria, no habrá patria para nadie.

"Los proletarios no tienen patria" 

La revolución en marcha en el Kurdistán sirio y turco puede mirarse desde la historia del pueblo kurdo, fragmentado por el reparto imperialista. Kurdistán son 400 mil kilómetros cuadrados y 40 millones de habitantes: sudeste de Turquía, norte de Irak, noreste de Siria y noroeste de Irán; 2 millones en Europa, Transcaucasia y América del Norte. Nuestro foco hoy, Rojava, noreste de Siria, son 12 mil kilómetros con 2 millones. Los kurdos son un antiguo grupo étnico en Medio Oriente con historia registrada desde el siglo III ac. Buscaron su estado independiente desde el Imperio Otomano, con varios levantamientos sofocados. Su historia moderna comienza hace unos 100 años. 


Luego de la Primera Guerra Mundial el Tratado de Sevres en 1919 les concede regiones autónomas o países independientes en el este del Éufrates, pero fue luego desconocido por las concesiones de las potencias imperialistas a Turquía. También Rusia soviética apostó a la modernización capitalista de Turquía. 


Al fin de la Segunda Guerra la independencia de Kurdistán fue moneda de cambio para EEUU y la URSS compitiendo por esferas de influencia en Medio Oriente. Así surge en 1945 el régimen de Mustafá Barzani en el Kurdistán iraní e iraquí, interrumpido por sus derrotas en guerras contra las dinastías dominantes en esos países, reconstruyéndose con las revoluciones republicanas, pero como una dictadura reaccionaria que reprimió corrientes socialistas y democráticas. Barzani muere exiliado en EEUU en 1979, lo sucede su hijo Masood Barzani actual gobernante reaccionario del Kurdistán iraquí. Luego de una guerra con Saddam y otra con los kurdos sirios más a la izquierda, llegan en 1998 al "Acuerdo de Washington" y forman "un estado dentro de otro estado" bajo el amparo de una "zona de exclusión aérea" impuesta por EEUU, Gran Bretaña, Francia y Turquía en el norte de Irak. 

Hoy hay en la región una crisis del dominio imperial directo y disputas entre los subimperialismos turco y saudí, o "candidatos" como Rusia. Es resultado de la decadencia general de la era capitalista. Siria, como antes Irak y Afganistán, sufre una sangría sin fin, y el nuevo "empate estratégico" es cada vez peor. 


El Estado Islámico (ISIS) se formó como instrumento yanqui para socavar rivalidades emergentes que iban desarmando su control imperial. El invento trató de matar al inventor, como otras piezas desprendidas que salen de control: Sadam ayer, hoy al-Assad, o Turquía, un subimperialismo empujado a agenda propia por sus propia crisis. El ISIS trajo consecuencias que ni él ni su inventor querían. Fue necesaria una guerra conjunta contra ese desborde, pero las enemistades entre quienes querían ganar la guerra cada uno por su parte más que ganarla, llevaron al desastre. Siria se desgajó. 


En 1978 se funda en Turquía el PKK liderado por Abdullah Öcalan, de ideología nacionalista y socialista y cierta inspiración maoísta, buscando un Kurdistán independiente y unificado; ese planteo cambia luego por el confederalismo democrático, autogobierno de regiones autónomas dentro de los estados existentes (Turquía, Siria, Irak, Irán), y una nueva organización social. Se crean las Fuerzas de Defensa del Pueblo (YPG) y Ejército de Liberación Femenino (YPJ). En 1984 lanzan contra el gobierno turco una guerra de guerrillas en Turquía, Irak, Siria e Irán, y las montañas de Qandil (norte de Irak) como retaguardia estratégica. Por reveses en la guerra Öcalan va a Siria, y estando en Kenia en 1999 es secuestrado por agentes turcos y encerrado y aislado en una prisión en Turquía. En el PKK asume una dirección colectiva. 


A la caducidad de las alternativas nacionalistas dentro del capitalismo se suma además la bancarrota financiera de Turquía de impacto impredecible sobre Europa (con los precedentes Grecia, Ucrania, etc). También impredecible es la evolución interna de Turquía y su lucha de clases.

En ese contexto cobra primera importancia la revolución de Rojava, que se suma a la guerra civil turca de décadas contra su propio Kurdistán. Como toda guerra, la siria ha forzado situaciones contradictorias. Una que ha despertado controversias es la alianza circunstancial contra el ISIS (2016 hasta 2018) de las fuerzas kurdas y la intervención estadounidense.

La guerra siria

Tratando de salvarse de su aniquilamiento el Imperialismo lleva la propaganda de la omnipotencia de las armas. En la guerra el factor decisivo es y será el hombre, las masas populares son y seguirán siendo las forjadoras de la historia. Nguyen Vo Giap (1911-2013) 

El overstrech (sobreexpansión estratégica) militar yanqui en el mundo es un fenómeno contradictorio. Las guerras imperialistas son necesarias al complejo militar-industrial, y éste, para sostener su economía capitalista. Los costos que el Estado traslada a toda la sociedad son cada vez menos soportales. A la larga, las guerras son derrotas. Luego de la ofensiva EEUU no puede sostener un estatus permanente de control imperialista. Provoca el caos, costos humanos, políticos y materiales. Y al final el obligado repliegue trae nuevos problemas. El militarismo es parte de la decadencia de la hegemonía yanqui, en comercio, producción industrial, productividad, finanzas, liderazgo político; su papel es compensar esa decadencia. Pero al final la agrava. 


La retirada de Siria anunciada por Trump, pese al discurso triunfalista, enfrenta esas contradicciones y está en ese panorama. Quiere delegar a Turquía el papel de gendarme en la región, pero es un tema sin resolver. Para la guerra en la que su infantería nunca ha estado en el combate directo, "guerra a distancia" matando con bombardeos, suministro de armamento pero que arriesguen su vida otros, los yanquis necesitaban alguien que lo hiciese. Apoyar a al-Asad era lo que menos querían, intentaron la "oposición islamista moderada" pero no resultó. La carta kurda con su proyecto revolucionario era impensable en lo estratégico, pero en lo táctico un socio débil sin desarrollo ni respaldo internacional, fue un "úselo y tírelo". La guerra contra el ISIS la ganaron las milicias populares originalmente kurdas y hoy ampliadas a otros pueblos. Y son esas milicias el objetivo de Erdogán. 

La militancia del PKK creó esas milicias conocidas mundialmente cuando en 2015 derrotaron al ISIS en la batalla de Kobane, ciudad fronteriza con Turquía. El avance salvaje y destructivo del ISIS por toda la región trajo un desastre humanitario. Las milicias hicieron posible evacuar más de cien poblados. El ISIS sitió Kobane pero las milicias resistieron, rompieron el cerco, y en los meses siguientes lo expulsaron de la región, prácticamente solas, con la única ayuda de combatientes voluntarios que vencieron el cerco de Turquía que colaboraba con el ISIS. La ayuda de EEUU era puramente nominal. 


Se formaron las Fuerzas Democráticas Sirias, una alianza que incluye varios pueblos y orientaciones políticas, unos 80 mil combatientes. Y luego la Federación Democrática del Norte de Siria (FDNS). La constitución se aprobó en 2014: "Nosotros, los pueblos de la Región Democrática Autónoma de Afrîn, Cizîrê y Kobanî, una confederación de kurdos, árabes, siríacos, arameos, turcomanos, armenios y chechenos, declaramos y establecemos libre y solemnemente esta Carta. En la búsqueda de la libertad, la justicia, la dignidad y la democracia y liderados por los principios de igualdad y sostenibilidad ambiental... los pueblos de las regiones autónomas nos unimos en el espíritu de reconciliación, pluralismo y participación democrática". 


La autonomía fue producto de sus victorias. Hay hoy 4 millones de personas, y crecen con los que abandonan otras partes de Siria devastadas por la guerra para buscar refugio allí. Su producción es el 55% del PIB total de Siria. 


Ercan Ayboga en "Revolución en Rojava: Autonomía democrática y Liberación de la mujer en el Kurdistán sirio" (2015), dice que en esta "Tercera Guerra Mundial con Siria como centro" hay tres sistemas de fuerzas: el imperialismo internacional, EEUU y Rusia disputando entre sí; el status quo regional entre Turquía, Irán y Arabia Saudita de características imperialistas; y las fuerzas revolucionarias y democráticas lideradas por la Revolución de Rojava y el PKK: "Estas tres fuerzas están luchando entre sí y el resultado se complica con coaliciones y conflictos armados en constante cambio... No es suficiente un enfoque ideológico y político como hacen muchas organizaciones izquierdistas y socialistas, un enfoque organizativo y militar es crucial". 


En 2016 las fuerzas del gobierno de Damasco expulsan al ISIS de Aleppo en un combate prolongado sangriento y destructivo con actuaciones muy cuestionadas. Cuando en octubre de 2017 las FDS recuperan el último bastión y capital proclamada del "califato", Raqqa, ya había sido fuertemente bombardeada por Francia en 2015, y el gobierno de Damasco intentó capturarla en 2016 y fracasó. A diferencia, el triunfo final de las FDS se hizo con el criterio de minimizar las bajas humanas. 


¿Cómo ocurrió todo esto? Por el alzamiento revolucionario de los pueblos del norte de Siria. Sólo un proyecto de transformación social radical puede levantar esa energía del pueblo y conducirlo al triunfo. A su vez se necesita de una "puesta a punto", un nuevo tipo de proyecto revolucionario. 


"Nuestro objetivo esencial es negociar con el gobierno central y obtener un cierto estatus para las áreas que liberamos. Estamos dispuestos a entablar un diálogo con el gobierno central de Bashar al-Ásad", dijo Mazlum Kobane, comandante en jefe de las FDS en una entrevista con el periódico Al-Monitor. "Conocí a Apo [Öcalan] cuando él vivía en Siria. Llegó a conocer a casi todas las familias kurdas aquí. En Aleppo, Damasco, Afrin, el liderazgo de Apo es una realidad que no puede ignorase. Es una filosofía, una ideología... No podemos reducir Rojava a un solo movimiento. Hay todo tipo de personas... quienes apoyan al líder del Kurdistán iraquí Massoud Barzani, al régimen de Assad. Pero los simpatizantes del PKK son mayoría. Y aquí hay árabes que quieren aprender sobre la filosofía del líder Apo y la aceptan. Hay miles de nuestra gente que fueron martirizados luchando en las filas del PKK. Pero Rojava no está compuesto únicamente por simpatizantes del PKK. Somos responsables de las áreas de mayoría kurda y mixta que gobernamos bajo el liderazgo de la FDNS, así como para las áreas que recientemente liberamos... El PKK brindó mucho apoyo, contribuyó significativamente. Pero la fuente más importante de nuestro éxito es la propia gente de Rojava... La coalición anti-ISIS comenzó a proporcionarnos armas sólo recientemente. Antes de que llegaran los estadounidenses liberamos muchas áreas con nuestros Kalashnikov y el apoyo de nuestra gente. El éxito aquí es su fuerza". 

La autonomía dentro de una Siria federal, además de inobjetable como derecho de los pueblos, es la única salida política sensata para terminar con el derramamiento de sangre de esta guerra sin sentido, una vez derrotado el ISIS. 


Afrin, parte del proyecto autonómico del norte de Siria, ha sufrido ahora el ataque de Turquía con una milicia islamista de 10000 efectivos, tanques suministrados por Alemania, aviones por Estados Unidos, y aprovechando que Rusia eliminó su cobertura aérea. Trajo la muerte de miles y el desplazamiento de 350 mil. Sólo las milicias defienden a la población civil. Casi todos los gobiernos del mundo hicieron la vista gorda, a nadie le importa, ni al gobierno sirio "soberano". Débilmente armadas, incapaces de resistir el ataque, las fuerzas de las FDS se retiraron, posponiendo la lucha para el futuro. 


Ahora que las tropas yanquis se retiran, la polémica en la izquierda tal vez no desaparezca del todo. Para muchos, la nueva realidad de las milicias sin apoyo aéreo ni antiaéreo, ni suministro de armas ni alianzas con países de importancia en la región ni en el mundo y la larga guerra con enemigos declarados, hará que no puedan continuar. 


Recordemos que el PKK, Partido de los Trabajadores de Kurdistán, adoptó su nombre por el Partido de los Trabajadores de Vietnam. Aunque la realidad ha cambiado desde ese tiempo y el PKK cambió también su concepto de revolución y de socialismo, algo sigue igual. 


"No somos lo suficientemente fuertes -decía Giap- como para expulsar a medio millón de tropas estadounidenses, pero ese no es nuestro objetivo. Buscamos romper la voluntad de guerra prolongada del gobierno... (que) se equivocó al confiar en su poder de fuego superior para aplastarnos. Nuestros compañeros soviéticos y chinos tampoco pudieron captar nuestra resolución... cuestionaron el número de divisiones que teníamos en comparación con las tropas estadounidenses, artillería estadounidense o ataques estadounidenses. Estamos llevando a cabo la guerra popular al estilo vietnamita: una guerra integral, una fuerza total en la que cada hombre, cada mujer, cada unidad grande o pequeña se mantiene en el todo del pueblo movilizado. Las armas estadounidense sofisticadas, los dispositivos electrónicos y cosas así son inútiles. Han calculado mal las limitaciones de su fuerza. En la guerra solo hay dos elementos: las personas y las armas. Al final, sin embargo, las personas siguen siendo el factor decisivo. La gente". 

Palabras casi idénticas a las que vimos de Mazlum Kobane. 


Para todo proyecto revolucionario hay que aprender de las experiencias. Lo que en aquel tiempo emergía en el criterio de minimizar los costos humanos (que Giap impulsaba a contracorriente) hoy ha ganado su lugar. Tampoco están hoy los "compañeros soviéticos y chinos" ni ningún otro gobierno "compañero" de la revolución Rojava. El realismo dice que es una gran desventaja, porque mejor mal acompañado que solo. Giap no estaría de acuerdo.

El cambio de época

"La tradición de todas las generaciones muertas oprime como una pesadilla el cerebro de los vivos" 

El giro en la cuestión nacional a despertado muchas polémicas. Tomaré un trabajo del argentino Gustavo Giménez, "Turquía después de las elecciones", publicado en "Anticapitalistas en red" en agosto 2018, precisamente por las coincidencia que en muchos puntos tengo con su autor. Defiende calurosamente la política del HDP de Turquía y reivindica la revolución de Rojava: "nos sentimos identificados con aquellos combatientes que heroicamente arriesgan sus vidas por el derecho a la autodeterminación de su pueblo. Nuestro incondicional apoyo a esta enorme lucha, a esta pelea revolucionaria, nos permite también debatir fraternalmente las diferencias políticas que tenemos con su dirección tanto del YPG sirio, como el HDP turco... que siguen la orientación política teórica del PKK". 

De la misma manera, nuestras muchas coincidencias nos permiten también debatir las diferencias. Voy a referirme sólo a una. Refiere a las declaraciones de una dirigente de la Unión de Comunidades de Kurdistán, KCK, organización que abarca Turquía, Siria, Irak e Irán y la diáspora kurda europea, "rechazando el referéndum realizado por el presidente de la región autónoma kurda del norte de Irak, Masud Barzani" (setiembre 2017) que "también refleja este rechazo a tener una política destinada a formar un estado nacional kurdo. ... señala la inutilidad de un estado kurdo, al que contrapone su teoría del 'confederacionismo democrático'... Barzani puede ser un sátrapa, que como otros recurrió a una maniobra táctica para ocultar sus crisis, pero al igual que cuando Galtieri hizo algo parecido y tomo la bandera de la recuperación de las Malvinas, nosotros sin apoyar al dictador estuvimos con el pueblo argentino contra los ingleses. Igual actitud se debería haber tenido frente al legítimo reclamo de independencia del pueblo del Kurdistán iraquí y apoyarlos por encima de las maniobras de Barzani". 

Pasaré por alto lo de la guerra de las Malvinas, mejor dejamos. Vamos a Rojava. 


Esa organización kurda, en nombre del derecho de audeterminación, rechaza el objetivo de un Estado kurdo y opta por otro camino. Por eso rechaza el referéndum, la maniobra es el planteo mismo del estado-nación. No se puede esperar, mucho menos hoy, que el desarrollo de naciones burguesas en la periferia pueda aportar algo a la causa socialista mundial. Esa idea se planteó cuando se esperaba un efecto progresivo del desarrollo del capitalismo. Hoy es insostenible. Un Estado-nación kurdo sería hoy partir cuatro países y sus clases obreras, cuatro guerras, y después atarse a Barzani. 


Pero ¿en qué se basa esto de defender el objetivo de estados nacionales? ¿Por qué la autodeterminación no sería AUTOdeterminación, y les diríamos nosotros de afuera cómo tiene que ser? ¿Por qué los trabajadores deberían, al luchar por su causa, subordinarse primero a la construcción de un marco burgués? 


Creo que hay una repetición rutinaria de viejas teorías y viejas consignas, sin una reflexión crítica. Eso nos obliga a ir hacia atrás. 

Las discusiones clásicas sobre el estado-nación

"Así, trazar fronteras entre las principales nacionalidades del Cáucaso es una tarea irresoluble... Su imbricación territorial y las débiles dimensiones numéricas de cada nacionalidad junto a las condiciones socioeconómicas, que continúan mayoritariamente en el pastoreo nómada extensivo o la agricultura primitiva, sin vida urbana propia y sin creatividad literaria en su lengua nacional, hacen que ... Igual que en Lituania, la única manera de resolver la cuestión nacional en el Cáucaso de una manera democrática, asegurando a todas las nacionalidades la libertad de existencia cultural sin que ninguna de entre ellas domine a las otras y satisfaciendo, al mismo tiempo, la exigencia de un desarrollo social moderno, es ignorar las fronteras etnográficas e introducir una amplia auto-administración local-comunal urbana, de distrito y provincial, sin carácter nacional definido, es decir, sin conferir privilegios a ninguna nacionalidad. Únicamente una auto-administración así permitirá unir a las diversas nacionalidades para que velen en conjunto por los intereses económicos y sociales locales y tomen en consideración de manera natural el reparto diferenciado de las nacionalidades en cada distrito y en cada municipio. La auto-administración comunal, de distrito, provincial, permitirá a cada nacionalidad – mediante decisiones tomadas por mayoría por los órganos de la administración local - crear sus escuelas y sus instituciones culturales ... una ley lingüística separada, a escala estatal, que salvaguarde los intereses de las minorías, puede establecer una norma en virtud de la cual las minorías nacionales... puedan constituir la base ... Esta solución sería plausible, suponiendo que sea posible una solución en el marco del capitalismo y teniendo en cuenta las condiciones históricas... con medidas legislativas especiales para garantizar el desarrollo cultural y la igualdad ante la ley de las nacionalidades, empujándolas a cooperar estrechamente y no separándolas unas de otras con las barreras de la autonomía nacional".  

Rosa Luxemburgo, "El problema de las las nacionalidades en el Cáucaso",1908.

Dice Eric Hobsbawn en "Naciones y nacionalismo desde 1780" que no es que las naciones hayan dado origen a los nacionalismos sino al revés, los nacionalismos crearon las naciones. Las comunidades de idioma y cultura, elemento fundamental para la constitución de naciones, no necesariamente implican adoptar la forma de un estado-nación, que en realidad responde a un programa político; para eso los aspectos culturales de idioma y tradición se resignifican. Pero el objetivo político en sí mismo no es la nación, es un medio para conseguir un fin: una dominación de clase. El nacionalismo es parte del programa político de una clase social dominante o que aspira a ser, en un determinado contexto histórico-social. 

Citamos ese texto de Rosa (y hay mucho más) por lo asombrosamente parecido con el "confederalismo democrático", separado por un siglo de caminos muy diferentes que no han llegado a nada. Y por su abordaje de clase. 


Lenin -y entre ambos se produce una polémica al respecto que se prolonga durante años- verá las cosas desde otra perspectiva:


" Desde el punto de vista de las relaciones nacionales, el Estado nacional es el que ofrece las mejores condiciones para el desarrollo del capitalismo. Lo cual no quiere decir que semejante Estado, que está basado en relaciones burguesas, pueda eliminar la explotación y opresión de las naciones. Sólo quiere decir que los marxistas no pueden perder de vista los poderosos factores económicos que originan la aspiración a crear Estados nacionales. Eso quiere decir la 'autodeterminación de las naciones'. El programa de los marxistas no puede tener, desde el punto de vista histórico económico, otra significación que la autodeterminación política, la independencia estatal, la formación de un Estado nacional... Precisamente y únicamente porque Rusia y sus países vecinos atraviesan ese período [de desarrollo económico capitalista] debemos tener en nuestro programa un punto sobre la autodeterminación". 


La polémica había comenzado cuando el II Congreso del POSDR (1903) aprobó un punto sobre el "derecho de autodeterminación de las naciones" y derecho de separación del imperio ruso de los países sometidos, como era Polonia. Rosa opinaba que en ese caso, por los vínculos de la industria polaca con Rusia, la separación provocaría una desindustrialización negativa para el proletariado polaco, y los sectores nacionalistas (incluyendo el partido "socialista" de Polonia) eran profundamente reaccionarios. 


Este es el esquema de la polémica que hace Tony Cliff: 


" Tres eran las corrientes imperantes en la II Internacional: 

1.- La línea centrista, de la "ortodoxia" oficial... se debatía en el dilema de reforma o revolución, nacionalismo e internacionalismo... 

2.- La línea de izquierda nacional representada por Lenin y los bolcheviques (excepto el ala izquierda: Bujarin, Radek que propugnaban tesis luxemburguistas)... defendía la tesis del derecho de las naciones a la autodeterminación. 

3.- La línea de izquierda internacionalista comandada por Rosa Luxemburgo, Pannecoek y Strasser que planteaba el rechazo a la reivindicación de la autodeterminación de las naciones en Europa Occidental y Oriental por considerarla una tarea histórica regresiva, impulsando en el caso de Rosa Luxemburgo la tesis de la autonomía nacional y la unidad internacionalista de la clase obrera... para Rosa la resolución de la cuestión nacional no era posible en el capitalismo sino cuando la revolución social garantice la igualdad de las naciones. Por otro lado en aquel momento histórico favorecer la independencia nacional implicaba - según Rosa- favorecer a una burguesía desnacionalizada retrasando el triunfo de la clase obrera". 


Para ponerlo en términos actuales, es como si hoy se diese una polémica entre un español y una catalana. 


EspañolCataluña tiene derecho a la independencia nacional, debemos apoyar esa causa. 

CatalanaLos independentistas catalanes son unos burgueses reaccionarios, debemos apoyar la unidad plurinacional de los proletarios en todo el Estado español.  


Como lo vemos en la cita de Lenin, la polémica ocurre en la época en que había expectativas en el desarrollo capitalista en el Este europeo que concitase una transformación progresiva, formando repúblicas democrático-burguesas. No pasó. Luego, la Internacional Comunista recién fundada trasladó esas expectativas al "Asia avanzada". 


Solamente una cosa. En 1922, con motivo de la publicación de las obras "equivocadas" de Rosa, asesinada en 1919, Lenin enumera ("Notas de un publicista") las "cinco veces" en ella "se equivocó". La primera es el tema de la independencia de Polonia. Pero en 1920, luego que el Ejército Rojo recuperó Ucrania del dominio alemán, siendo que el gobierno ucraniano reaccionario había sido respaldado por el gobierno nacionalista burgués de Polonia (reciclaje de una parte de aquellos "socialistas" de 1903), Rusia Soviética invade Polonia. Y es derrotada. Si la teoría de Lenin de 1903 era correcta, no había que invadir Polonia. Y si esa invasión era correcta, la teoría no.


Tomemos el caso de Turquía. El gobierno soviético firmó con Turquía (Lenin y Mustafá Kemal Ataturk) el Tratado de Kars en 1921. Kemal había capturado a toda la dirección del recién fundado Partido Comunista de Turquía, la metió en un barco y la arrojó al mar. Después apadrinó otro partido comunista trucho afín a su régimen, que pidió ingreso a la Internacional Comunista y fue aceptado. Repetía la teoría de que el nacionalismo burgués turco jugaba un papel progresivo antiimperialista, y el desarrollo capitalista favorecería al proletariado. Mientras tanto, Kemal llevó adelante el genocidio armenio.


Y luego de varias décadas hubo un desarrollo del capitalismo turco. Pero en nada ha favorecido la causa del socialismo. Hoy Turquía tiene un régimen filo-fascista. 


Y el principal partido de masas de izquierda en Turquía ha surgido sobre la base kurda, el HDP. Es autonomista y anti-nacionalista, inspirado en el PKK hoy ilegal, y reúne los principales sectores democráticos y anticapitalistas. También es fuertemente reprimido.  

Para terminar

"En el principio era el hecho". Goethe, citado por Rosa. 


Habrán oído la frase: "El leninismo es el marxismo de nuestro tiempo". Muchas cosas pueden decirse al respecto, sólo diré una. Allí se da por cierto que vivimos hoy "el tiempo de Lenin". Y obviamente no, y los 50 años que separan a Lenin de Marx no significan ni de cerca el corte de los 100 que nos separan a nosotros de Lenin. 


La época histórica ha cambiado drásticamente en múltiples aspectos, sólo tomaremos aquí el que vinimos trabajando. Si aquellas expectativas en un desarrollo capitalista en "las orillas del mundo" fue correcta o no en ese tiempo en sentido de propiciar o acelerar la revolución proletaria mundial, es un tema.


Y es obvio que no, los nacionalismos burgueses surgidos en Europa del este, después en Asia, lejos de ser "democráticos" fueron fascistoides, y eran el resultado esperable de ese tipo estructural de burguesía. Pero lo que importa es que hoy tenemos que pararnos en hoy. 


Ver nuestra época con los ojos de nuestra época, por más respetables que sean las opiniones del pasado y las ideas de Lenin.  

Y si hemos traído acá a Rosa no es por levantar una doctrina "luxemburguista" -qué sentido tendría eso después de todo lo dicho, y dicen que ella se reiría a carcajadas de algo así-, ni para confrontar dos teorías, sino algo bien diferente. Lo que hay que confrontar es toda teoría contra los hechos. Y si hoy no debemos mirar los problemas de hoy con ojos del pasado, la recíproca no es necesariamente cierta; las miradas de la época pasada no tenían por qué ser miopes solamente por ser eso, de una época pasada. Si alguien pudo mirar bien, la excepción desmiente la regla que diga que en ese tiempo no se podía.


Varios autores en las últimas décadas han levantado "las armas de la crítica" contra el paradigma del Estado-nación, y han aportado mucho; la crítica al nacionalismo burgués desde la Teoría de Dependencia nacida en nuestro continente (Ruy Mario Marini, Vania Bambirra, Theotonio Dos Santos), o los marxistas sistémicos en especial Samir Amin. En base a eso rechazamos hace tiempo la idea de que habría que desarrollar nacionalismos de tipo burgués en la periferia capitalista como "antesala" necesaria a una revolución socialista. Hoy, en tiempos de la decadencia general del capitalismo, menos aun.


Pero a esos valiosos aportes teóricos les faltaba algo. La Revolución de Rojava es el primer caso en nuestra época en que se ha llevado a la práctica el ejercicio del derecho de autodeterminación, pero rompiendo con el paradigma del Estado-nación burgués. Hay en ella mucho de discutible, pero hay que comprender que ha cruzado la puerta. No la podemos juzgar por la mirada que quedó por fin atrás, que además lleva un siglo esperando lo que no llegó. 

 
Y Rojava ha comenzado "la crítica de las armas". Solamente hemos visto acá uno de sus muchos aportes a la revolución de nuestro tiempo. Con este plato sobre la mesa poco importa ya lo que dijese el viejo menú, menos aun de qué libro de recetas salió esto. Cocinemos con los frutos de estación en vez de ir a buscar congelados a la vieja heladera. 

¿Podemos crear dos, tres, muchas Rojava, como se ha planteado? No serían iguales entre sí, ni interesa sacar de Rojava una nueva receta. Lo que sí sabemos es que el tiempo de los posibles muchos Vietnam, gente, no volverá

 

 Bibliografía y referencias: 

Listos para acoplar con Damasco (Comandante kurdo sirio)
Geopolítica de los kurdos sirios y cooperación militar con los EE. UU. Ercan Ayboga
Rojava revolucionaria: un experimento polietnico, feminista y anticapitalista. Rachel Evans
¡Crear dos, tres, muchas revoluciones Rojava! Peter Boyle
Rojava y el legado de mayo del 68. Marcel Cartier
La hora del Kurdistán Occidental
Solidaridad con Kurdistán y represión en España
Kurdos sirios continúan c/elecciones a pesar de las divisiones. Sardar Mlla Drwish
Feminismo moderno: aprender de las mujeres kurdas. Silvia Fornaroli
Turquía: después de Afrîn, los otomanos sueñan con el sultán Erdoğan. John Tully
Afrín entre las garras de las grandes potencias Cihad Hammy
¿Por qué hay izquierdistas que aplauden la posible desaparición del experimento socialista de Rojava? Pete Dolack
Lecciones de Rojava Nicky Reid
Turquía después de las elecciones. Gustavo Giménez
Rosa Luxemburgo y la cuestión nacional. Tony Clif
El problema de las nacionalidades en el Cáucaso Rosa Luxemburgo
Sobre los mandatos polacos en el congreso socialista internacional de París. Rosa Luxemburgo
El Estado-nación y el proletariado Rosa Luxemburgo
La revoluciòn rusa. Rosa Luxemburgo
El derecho de las naciones a la autodeterminación. V.I. Lenin

Contra el capitalismo verde. Hêlîn Asî

(*) Nota aclaratoria: 

Los días 11, 12 y 13 de julio de 2019 se realizó en Montevideo el II Congreso Internacional de Investigadorxs sobre anarquismo(s), con presencia de participantes argentinos, brasileños, chilenos, mexicanos, etc, y casi cien ponencias y presentaciones en los más diversos temas. Esta ponencia fue presentada el sábado 13 ante medio centenar de asistentes con los cuales tuvimos luego un intercambio y debate. 

En el mismo se me señaló, por ejemplo, que omití mencionar la influencia ideológica, en el proceso de Rojava, del anarquista ecologista estadounidense Murray Bookchin (1921-2006). Ni yo soy anarquista ni el Congreso era exclusivamente de anarquistas sino abierto a los aportes y al diálogo, que es en mi opinión su gran riqueza. Y en materia de anarquismo soy "como Sócrates". No he leído a Bookchin ni a prácticamente ningún teórico anarquista, y mal podría referirme a ellos. Traté de aprovechar el Congreso para aprender algo, pero lo que vi sería tema de otro comentario.

La tesis central de este trabajo, precisamente, es que no es la ideología la que crea la práctica social sino al revés, la práctica social -dentro de las condiciones de su existencia real y conflictiva en tanto expresa la lucha de una época- la que crea la superación de las ideologías en tanto falsa conciencia. Así, mi móvil principal es la crítica al dogmatismo "marxista" (de eso algo sé, y recordemos que Marx siempre dijo no ser "marxista"), pero no una crítica desde otra ideología sino desde la superación por la práctica de las luchas de los pueblos en nuestra época. 

Cuando invitamos a Uruguay a Alan Freeman lo presenté en la radio como un "economista marxista"; me interrumpió diciendo que él no se caracteriza como marxista sino "estudiante de Marx". Si esa superación es lo que veo en la revolución de Rojava, señalarlo es lo que puede aportar un estudiante de Marx.

He militado durante años en el movimiento de solidaridad con la revolución social de Rojava, y en el Comité de solidaridad con los pueblos de Kurdistán, en Uruguay, llamado así precisamente porque no es una revolución de liberación del pueblo kurdo, sino plurinacional igualitaria. 

En la página https://rojavaazadimadrid.org/ se informa de la realidad de la revolución de Rojava hasta hoy. Ver por ejemplo sobre el Foro internacional sobre ISIS realizado a mediados de julio (casi al mismo tiempo que el Congreso en Montevideo) en Qamishlo, Rojava.

                                               
                            

 

Navigare necesse -  F. Moyano 

        n° 513

31/07/2019

Frida Khalo